Cuando la gente oye el nombre Oberson en Israel, muchos piensan en moda.
Durante décadas, Gideon Oberson y su familia contribuyeron a dar forma a la alta costura israelí, vistiendo a generaciones de mujeres y creando una de las marcas de diseño más reconocidas del país. Su hija, Dana Oberson, heredó el talento creativo, pero eligió un medio diferente.
En lugar de telas, trabaja con piedra. En lugar de pasarelas, diseña casas, hoteles y espacios públicos que se inspiran en los paisajes, la historia y las múltiples identidades de Israel.
Con la publicación de su nueva monografía, House of Oberson: A Design Legacy , la arquitecta israelí Dana Oberson invita a los lectores a un mundo donde la arquitectura es mucho más que edificios.
“Israel tiene lugares preciosos”, declaró Oberson a JNS durante una reciente entrevista por Zoom. “Quería compartirlos con el mundo al más alto nivel posible”.
Publicado por Rizzoli, la editorial de renombre internacional conocida por sus títulos de arquitectura y diseño, el libro muestra más de dos décadas de trabajo de la fundadora de Oberson Architects, con sede en Herzliya.
Para Oberson, el diseño es una forma de compartir el lugar, la identidad y la relación entre las personas y su entorno. Sus proyectos abarcan desde lujosas residencias privadas hasta complejos hoteleros. Todos se inspiran profundamente en los paisajes, la historia y las diversas comunidades de Israel, creando espacios que se sienten arraigados en su entorno en lugar de impuestos sobre él.
Un legado familiar de diseño
El diseño ha formado parte de la vida de Oberson desde siempre. Creció en una familia donde la creatividad estaba presente en el día a día.
Sus padres, cuyas familias se conocían antes de huir a Italia durante los turbulentos tiempos que atravesaba Europa, se casaron jóvenes y dedicaron sus vidas al diseño y la moda. Tras llegar a Israel, comenzaron a confeccionar vestidos en casa.
Sin embargo, Oberson no siguió los pasos de su padre.
Tras servir en las Fuerzas de Defensa de Israel, estudió diseño gráfico en la Academia de Artes y Diseño Bezalel. Allí descubrió la singular capacidad de la arquitectura para operar en múltiples dimensiones y escalas.
“Lo que me fascinó fue la posibilidad de más de una dimensión y el cambio de escala”, dijo. “Un día puedes estar diseñando una silla y al siguiente trabajando en un edificio entero”.
Esa flexibilidad sigue marcando su enfoque. Si bien la moda influyó en su aprecio por la estética y el detalle, la arquitectura le brindó la oportunidad de crear experiencias y entornos que las personas habitan a diario.
“El diseño no tiene fronteras”, dijo. “Siempre está traspasando límites”.
Inspirado en el paisaje y la historia
Esa filosofía se refleja en toda su obra. Oberson rechaza las tendencias pasajeras y opta por diseños atemporales, moldeados por el clima, el paisaje y el contexto local.
En lugar de partir de un estilo preconcebido, estudia el lugar, el sol, la topografía, las vistas y las personas que finalmente vivirán allí.
“No me gustan las tendencias”, dijo. “Cada hogar debería ser diferente”.
Uno de los proyectos que aparecen de forma destacada en el libro es una villa de piedra contemporánea situada en las colinas de Neve Ilan, en el corazón de las colinas de Judea. Construida sobre una ladera con vistas a colinas boscosas y al Mediterráneo, la vivienda utiliza piedra de Jerusalén de origen local para crear un diálogo entre el pasado y el presente.
Para Oberson, el reto no consistía simplemente en construir una casa, sino en crear un hogar conectado con su entorno y su historia, al tiempo que se satisfacían las necesidades contemporáneas.
El proyecto también refleja un tema más amplio que recorre su obra: el papel de la arquitectura en lugares donde confluyen múltiples historias y comunidades.
En lugar de imponer un lenguaje de diseño universal, busca crear edificios que se integren armoniosamente en su entorno.
Ese enfoque se extiende incluso a proyectos de gran envergadura. Actualmente, Oberson participa en un proyecto de aproximadamente 300 viviendas, cada una diseñada individualmente con elementos arquitectónicos y paisajísticos distintivos.
“Cada hogar debe tener su propia personalidad”, dijo.
Crear espacios que pertenezcan
Como una de las arquitectas más destacadas de Israel, Oberson se ha desenvuelto en una profesión tradicionalmente dominada por hombres. A menudo se encuentra siendo la única mujer en la sala.
“Israel sigue siendo un país dominado por los hombres”, observó, señalando el desequilibrio visible en muchos sectores, incluida la política.
Sin embargo, ella considera su perspectiva una ventaja en lugar de un obstáculo.
“Soy rubia, pero no tonta”, recordó haber dicho en una sala de juntas llena de colegas escépticos, un comentario que rápidamente captó la atención.
Hoy en día, su firma es reconocida internacionalmente por proyectos que combinan la estética minimalista con influencias mediterráneas, materiales naturales y un fuerte sentido del lugar. La nueva monografía documenta esa evolución a la vez que ofrece una reflexión más amplia sobre la arquitectura israelí contemporánea.
En definitiva, Oberson espera que los lectores adquieran una mayor apreciación por los paisajes y las historias que se esconden en el entorno construido.
¿Su proyecto soñado? Uno sin presupuesto en un lugar precioso: con vistas al mar, en el desierto árido o en la nieve.
Sin embargo, más que lujo, el sueño representa libertad creativa: una oportunidad para diseñar con calma, intencionalmente y sin concesiones.
Para Oberson, la arquitectura en su máxima expresión no consiste en crear monumentos emblemáticos, sino en crear espacios que pertenezcan a un lugar.
“No se trata de construir una casa”, dijo. “Se trata de crear un hogar”.