Estados Unidos llevó a cabo cinco ataques militares contra objetivos del Estado Islámico en Siria entre el 27 de enero y el 2 de febrero, dirigidos a las capacidades operativas del grupo como parte de los esfuerzos continuos de lucha contra el terrorismo, anunció el Comando Central de EE.UU. este miércoles.
Según el CENTCOM, las fuerzas estadounidenses “localizaron y destruyeron un sitio de comunicaciones de ISIS, un nodo logístico crítico e instalaciones de almacenamiento de armas con 50 municiones de precisión lanzadas por aviones de ala fija, rotatoria y no tripuladas”.
“Atacar estos objetivos demuestra nuestro enfoque continuo y determinación en prevenir un resurgimiento de ISIS en Siria”, declaró el Almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM.
“Operar en coordinación con la coalición y las fuerzas asociadas para asegurar la derrota duradera de ISIS hace que Estados Unidos, la región y el mundo sean más seguros”, agregó.
Los ataques forman parte de la Operación Hawkeye Strike, que fue puesta en marcha tras una emboscada que el ISIS hiciera el 13 de diciembre cerca de Palmira, que tuvo como objetivo fuerzas asociadas estadounidenses y sirias. Ese ataque mató a dos miembros del servicio estadounidense y a un intérprete.
CENTCOM dijo que “después de casi dos meses de operaciones selectivas, más de 50 terroristas de ISIS han sido asesinados o capturados”. Entre los muertos se encuentra Bilal Hasan al-Jasim, un líder de ISIS que fue blanco de un ataque estadounidense en el noroeste de Siria el 16 de enero.
Al-Jasim estaba directamente vinculado al pistolero del ISIS responsable del ataque del 13 de diciembre en Palmira, según el CENTCOM.