Hezbolá

El acuerdo, mediado por Estados Unidos, contempla la creación de zonas piloto en el sur del Líbano donde se retirarían las fuerzas de Hezbolá y las Fuerzas Armadas Libanesas asumirían el control antes de la retirada israelí.
Las declaraciones del ministro de Defensa de Israel se produjeron horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que creía que Jerusalén se retiraría del país.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel no permitirán que la organización terrorista Hezbolá cause daño a civiles o soldados israelíes, y continuarán operando para eliminar las amenazas inmediatas”, declaró el ejército.
Según el ejército, los terroristas se desplazaban en motocicletas por la zona de Al-Uqaydah.
El jefe militar afirmó que las fuerzas israelíes actuarían con rapidez si se violaba el alto el fuego e instó al ejército libanés a desarmar al grupo afín a Irán.
El ejército calificó la infiltración en la zona de seguridad como una “violación flagrante” del alto al fuego.
Según declaró el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, entre las instituciones incluidas en la lista se encuentran aquellas vinculadas a Hezbolá que “amenazan la estabilidad regional, la seguridad internacional, los intereses mutuos y el comercio mundial”.
El ministro de Defensa israelí advirtió que Irán podría atacar al Estado judío en defensa de su aliado libanés.
Un logro clave es que Beirut reconoce la soberanía de Israel, dijo el funcionario.
Nabih Berri, aliado de Hezbolá, afirmó que su movimiento Amal “se opondría” al acuerdo en el Gabinete.
La operación en la zona de Majdal Zoun se llevó a cabo después de que Jerusalén informara a Estados Unidos.
“Estados Unidos y Líbano han reconocido el derecho de Israel a mantener la zona de seguridad dentro del territorio libanés”, declaró el primer ministro israelí.