Los equipos técnicos de Israel y Líbano iniciaron este martes en Roma una segunda ronda de conversaciones facilitadas por Estados Unidos, que se prolongarán hasta el jueves, según el Departamento de Estado de Estados Unidos.
Las conversaciones se producen tras las reuniones por separado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo en la Casa Blanca con el presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras la puesta en marcha de las primeras zonas piloto en el sur de Líbano.
“Estas conversaciones reúnen a equipos técnicos de ambos gobiernos para impulsar la plena aplicación del Marco Trilateral, incluido el proceso de las zonas piloto, el desarme verificado de Hezbolá y otras amenazas a la seguridad respaldadas por Irán, la retirada de las fuerzas israelíes del sur de Líbano y el establecimiento de las bases para un acuerdo integral de paz y seguridad”, declaró el martes el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
“Estados Unidos mantiene su pleno compromiso de apoyar a ambos gobiernos mientras llevan adelante este proceso de manera que se garantice seguridad duradera para ambos países, se eliminen las amenazas a la seguridad de Israel y se restablezca la autoridad del Estado libanés en todo el sur”, añadió
La delegación en Roma se está centrando en los grupos de trabajo, que abarcan ámbitos como la coordinación militar, las fronteras terrestres y marítimas y el desarme de Hezbolá, según informó una fuente diplomática israelí a JNS.
El líder de Hezbolá, Naim Qassem, denunció este martes la reanudación de las conversaciones entre Israel y Líbano en Roma.
“Las negociaciones directas no han aportado a Líbano nada más que vergüenza, humillación, decepción y una concesión tras otra”, afirmó Qassem, según el canal libanés Al Mayadeen, afiliado a Hezbolá.
“Nos enfrentamos a una agresión estadounidense-israelí contra Líbano, Gaza, Irán, Irak y Yemen, cuyo objetivo es extinguir la llama de la resistencia y colonizar la región”, afirmó el líder terrorista. “La única opción del enemigo israelí es una retirada total, y se retirará”.
El lunes, el embajador de EE. UU. en Líbano, Michel Issa, expresó un optimismo cauteloso de cara a las conversaciones de Roma, al tiempo que señaló que “queda mucho trabajo técnico por hacer” para garantizar “la seguridad de la población civil sobre el terreno”.
“Existe una diferencia significativa entre redactar un acuerdo sobre un papel y aplicarlo de forma responsable”, afirmó Issa en referencia al acuerdo marco entre Jerusalén y Beirut, y añadió que “actuar con demasiada precipitación conlleva el riesgo de poner en peligro a los mismos civiles a los que este proceso pretende proteger”. Hizo hincapié en que ambas partes “deben ponerse de acuerdo sobre un proceso claro y viable antes de seguir adelante”.