Las autoridades francesas detuvieron la semana pasada a un hombre tunecino de 27 años, sospechoso de planear un atentado terrorista contra un museo y contra judíos franceses, según informó el diario Le Figaro el lunes.
Según el informe, el hombre, identificado en los medios como Dhafer M., emigró ilegalmente a Francia en 2022 desde la isla de Djerba, que alberga la sinagoga más antigua de África y es uno de los pocos lugares del norte de África con una comunidad judía permanente.
También tenía previsto unirse al grupo terrorista Estado Islámico en Siria o Mozambique. La policía encontró vídeos de propaganda yihadista y cientos de fotos de armas en su teléfono móvil. Lo detuvieron tras observarlo patrullando ciertas zonas de París, y este presentó un permiso de conducir falso, según el informe.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia (PNAT), creada en 2019 tras una serie de atentados mortales, indicó en su informe de 2025 que recibía un nuevo caso aproximadamente cada semana, con 67 casos gestionados ese año. Esta cifra supuso un récord. En 2024, el grupo de trabajo antiterrorista investigó 51 casos de yihadismo desde enero de 2025.
Las autoridades advirtieron sobre el creciente número de “niños soldados” radicalizados que participan en “crímenes y delitos de inspiración islamista”.