El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha impuesto sanciones a una campaña de financiación colectiva organizada por Hamás para recaudar fondos para la flotilla que partió de Barcelona el 15 de abril con destino a la Franja de Gaza.
La imposición de sanciones constituye un paso significativo en el esfuerzo por interrumpir las fuentes de financiación de la flotilla, declaró el ministerio el miércoles. Su objetivo es disuadir a los donantes de financiar a Hamás, un grupo terrorista.
Según el ministerio, las sanciones forman parte de un esfuerzo israelí más amplio, en el que participa Estados Unidos, para contrarrestar los intentos de Hamás y otros grupos de desestabilizar la Franja de Gaza.
“La flotilla viola la Resolución 2803 de la ONU, que estipula que la ayuda a la Franja de Gaza debe ingresar a través de los canales oficiales aceptados, y por lo tanto socava los esfuerzos de la administración Trump para lograr la estabilidad regional”, continuaba el comunicado.
Los fondos recaudados para la flotilla no siempre son transparentes ni legales, señaló el ministerio. Recientemente, miembros de la red de la flotilla fueron arrestados en Túnez bajo sospecha de lavado de dinero y corrupción. El comunicado señala que los líderes de la organización fueron detenidos en otros lugares por sospechas similares.
De acuerdo a la legislación israelí, el Ministerio de Defensa puede confiscar bienes de un grupo terrorista si ello contribuye a frustrar la actividad terrorista o a menoscabar la capacidad del grupo terrorista para lograr sus objetivos.
El objetivo declarado de la autodenominada “Flotilla Global Sumud”, que incluye más de 100 barcos y mil participantes, es “abrir un corredor humanitario” hacia la Franja de Gaza.