“Fortalecer Jerusalén es una parte natural del renacimiento de nuestro pueblo”, dijo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una reunión especial del Gabinete con motivo del Día de Jerusalén, celebrada el domingo en el Museo de la Knéset, en el centro de Jerusalén.
“Hay muy pocos pueblos cuya capital hoy sea la misma que hace 3 mil años, pero ciertamente no hay otro caso en el que un pueblo haya perdido su capital, perdido su soberanía, perdido su territorio y haya regresado para restablecer su soberanía y su capital en el lugar original”, citó la Oficina del Primer Ministro a Netanyahu.
“Esto demuestra la fortaleza del pueblo de Israel, y esa fortaleza se está revelando hoy en el campo de batalla gracias a nuestra maravillosa generación de combatientes, y también gracias a nuestro pueblo, que se mantiene firme ante todos estos desafíos”, continuó.
Netanyahu enumeró los planes del gobierno para impulsar el desarrollo de la capital.
“Hoy presentamos un presupuesto especial para fortificar el Muro de los Lamentos (contra posibles ataques con misiles enemigos), desarrollar la infraestructura de la zona e impulsar las excavaciones arqueológicas que continuamente descubren nuevos hallazgos que fortalecen nuestra conexión... con este lugar maravilloso y sagrado”, dijo el primer ministro.
En segundo lugar, el gobierno busca invertir en el Centro Nacional Shalva, un espacio para espectáculos ubicado en el barrio Bayit VeGan de Jerusalén que también presta servicios a la comunidad de personas con discapacidad, dijo Netanyahu.
En tercer lugar, Benjamin Netanyahu habló sobre el estanque Mamilla, ubicado fuera de las murallas de la Ciudad Vieja. Se trataba de un “enorme depósito antiguo que recogía la cuenca de drenaje de Mamilla [...], [y que hoy está] lleno de espinas y abandono... Pero a partir de mañana no”, dijo.
El gobierno aprobó un presupuesto para que el municipio convierta el lugar en un espacio público lleno de agua nuevamente para servir a los niños y otros residentes de Jerusalén, dijo Netanyahu.
Por último, el primer ministro mencionó el centro patrimonial que se está construyendo en Atarot, al norte de Jerusalén, que servirá como museo de aviación y de los pioneros sionistas.
“Ningún gobierno ha invertido en Jerusalén como el nuestro, con tanta fuerza, entusiasmo e ímpetu”, dijo Netanyahu.