Las fuerzas de seguridad israelíes detuvieron a un sospechoso palestino en relación con el lanzamiento de explosivos improvisados contra el recinto de la Tumba de Raquel, cerca de Jerusalén, según informó la policía israelí el martes.
Agentes de la Policía Fronteriza detuvieron al sospechoso de 17 años durante una operación en el campamento de Aida, en las afueras de Belén, de acuerdo a un comunicado policial.
La policía afirmó que el ataque de la semana pasada tuvo como objetivo el complejo religioso en Judea, que se cree que es el lugar de sepultura de la matriarca bíblica Raquel, y que representó un “peligro real” para los fieles que allí se encontraban.
El sospechoso, residente de Aida, fue trasladado a la Agencia de Seguridad de Israel (Shin Bet) para ser interrogado, añadió el comunicado.
Según cifras publicadas por Hatzalah-Judea y Samaria, los terroristas palestinos atacaron a judíos israelíes en Judea y Samaria al menos 5,051 veces en 2025.
De acuerdo al informe anual de la organización, 24 israelíes fueron asesinados en Judea y Samaria en 2025, y más de 400 resultaron heridos.
Los hallazgos, que fueron contrastados con datos oficiales de las agencias de seguridad israelíes, incluyeron 3,299 casos de lanzamiento de piedras, 458 ataques con bombas incendiarias, 655 intentos de cegar a conductores con punteros láser, 286 ataques con explosivos y 19 tiroteos.