Una campaña en línea que insta a la población a vigilar e informar sobre el paradero de turistas judíos e israelíes, o de cualquier persona sospechosa de tener vínculos con “sionistas”, ha provocado la indignación de diplomáticos israelíes, líderes judíos locales y políticos italianos.
La campaña anónima, centrada en Milán y difundida a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería, incluía un enlace que dirigía a un documento de Google. En él se formulaban preguntas para identificar la ubicación exacta de personas judías e israelíes, incluyendo hoteles, alojamientos vacacionales y establecimientos comerciales específicos, con el fin de crear lo que denominaban “un mapa del turismo sionista”.
Según el formulario, la información se utilizaría para futuras iniciativas no especificadas.
“Este formulario tiene como objetivo registrar casos de turismo sionista, compra de propiedades y, en general, neocolonización sionista en Italia. Los datos recopilados serán recibidos por el Movimiento Global Sumud y se mantendrán protegidos y confidenciales”, indicaba.
El Movimiento Global Sumud, que organiza actividades antiisraelíes en Europa, incluidas las recientes flotillas a la Franja de Gaza, negó cualquier implicación en la campaña tras la polémica suscitada.
“Creo que estamos retrocediendo a la década de 1930, a la caza de judíos”, dijo Walker Meghnagi, presidente de la comunidad judía de Milán. “Identificar la ubicación de los judíos es un asunto sumamente serio”.
Hizo un llamado al poder judicial para que interviniera y a todas las partes para que se posicionaran en contra de la campaña.
El subsecretario de Estado de la Presidencia del Consejo de Ministros, Alessandro Morelli, miembro del partido conservador Liga, socio minoritario de la coalición gobernante italiana, condenó el formulario, calificándolo de “abominable” y refiriéndose a “la oscura época del nazifascismo”.
También pidió la condena política unánime de la “iniciativa racista”.
“En esencia, estamos hablando de listas negras. Estamos volviendo al clima extremadamente peligroso que precedió a las leyes raciales”, dijo el senador italiano Graziano Delrio, del Partido Demócrata, principal partido de la oposición, refiriéndose a una serie de decretos antisemitas y segregacionistas promulgados por el régimen fascista de Benito Mussolini entre 1938 y 1943.
El embajador israelí en Italia, Jonathan Peled, publicó en X el domingo: “La iniciativa de mapear el turismo sionista en Italia es una acción abominable que pone de manifiesto el alarmante aumento del odio antisemita en Italia y revela, una vez más, las tendencias extremistas y discriminatorias del movimiento Pro-Pal”.
L’iniziativa di mappare il turismo sionista in Italia è un’azione abominevole che evidenzia la preoccupante crescita dell’odio antisemita in Italia e rivela, ancora una volta, le derive estremiste e discriminatorie del movimento Pro Pal.
— Ambassador Jonathan Peled (@JonathanPeled) July 20, 2026
El Congreso Judío Europeo, la principal organización que agrupa a las comunidades judías de toda Europa, dijo sobre el cuestionario: “Presentada como un ‘mapa del turismo sionista’, la iniciativa fomenta de hecho la identificación y la selección de personas en función de su identidad o nacionalidad judía, real o percibida”.
“Estos intentos de discriminar a personas por su identidad generan miedo, alimentan el odio y ponen a las comunidades judías en mayor riesgo. Las autoridades italianas deben actuar con rapidez para garantizar que los responsables rindan cuentas y que estas prácticas peligrosas cesen de inmediato”, añadió.