El gobierno israelí expresó el sábado su solidaridad con el gobierno de Bolivia, país sudamericano, en medio de los violentos disturbios que desafían a la administración tras casi dos décadas de gobierno de partido único.
La inusual y contundente declaración emitida este fin de semana por el Ministerio de Relaciones Exteriores en Jerusalén sobre la agitación interna que atraviesa la nación latinoamericana se produce seis meses después de que Israel y Bolivia restablecieran plenamente las relaciones diplomáticas, poniendo fin a la suspensión de lazos que el anterior gobierno boliviano impuso en octubre de 2023 debido a la guerra contra Hamás en Gaza.
“El Estado de Israel expresa su apoyo y solidaridad con el gobierno y el pueblo de Bolivia, así como con el presidente Rodrigo Paz, quien fue elegido legítima y democráticamente”, publicó el ministerio en X.
Israel sigue con preocupación las dificultades humanitarias causadas por los disturbios y los bloqueos de carreteras, que han provocado escasez de alimentos y suministros básicos para la población, continúa el comunicado. “Israel apoya los esfuerzos del gobierno boliviano para promover el diálogo y preservar la estabilidad democrática en el país”.
El anuncio se produjo dos días después de que estallaran nuevos enfrentamientos en la capital de Bolivia, luego de que una multitud de mineros intentara irrumpir en el palacio de gobierno en La Paz y detonara pequeñas cargas de dinamita durante la segunda semana de disturbios a nivel nacional contra el presidente centrista, quien juró el cargo el 8 de noviembre.
El respaldo diplomático de Jerusalén se produce en un momento en el que Israel y Bolivia han reanudado su cooperación y están reconstruyendo activamente sus lazos bilaterales, incluyendo la exención de visados para viajar y posibles alianzas estratégicas en tecnología y extracción de litio.