La Justicia uruguaya resolvió un caso de antisemitismo que tuvo como víctima a Eduardo Zaidensztat, vicepresidente del Club Atlético Peñarol y una de las figuras institucionales más reconocidas del fútbol uruguayo. El imputado, denunciado por publicar expresiones discriminatorias en redes sociales debido a la condición judía del dirigente, aceptó un acuerdo reparatorio que incluye disculpas públicas obligatorias.
La denuncia fue presentada por Zaidensztat y patrocinada por el abogado Jorge Barrera.
La Fiscalía encuadró los hechos en el delito de comisión de actos de odio, desprecio y violencia contra determinadas personas.
El acuerdo fue alcanzado el 9 de junio ante la jueza Bettina Duter, con la intervención del fiscal Diego Pérez. Como parte de la resolución, el responsable deberá publicar en las mismas plataformas donde difundió los mensajes una declaración reconociendo que sus expresiones fueron “improcedentes, inadecuadas y ofensivas”, además de manifestar arrepentimiento y comprometerse a mantener una conducta respetuosa hacia la colectividad judía.
Tras la audiencia, Barrera afirmó que “el ataque no solamente fue a Zaidensztat, sino a toda la comunidad judía”, según declaraciones recogidas por medios uruguayos que cubrieron el caso.
La causa adquirió especial relevancia porque los mensajes denunciados no cuestionaban la labor deportiva o dirigencial de Zaidensztat, sino que estaban dirigidos específicamente contra él por ser judío. Además de su rol en Peñarol, Zaidensztat es una figura conocida dentro de la comunidad judía uruguaya y ha participado en iniciativas vinculadas a la lucha contra el antisemitismo y la promoción del diálogo intercultural.
La resolución envía una señal clara: la rivalidad deportiva no justifica el odio y las expresiones antisemitas tienen consecuencias legales.