Laura Fernández Delgado, la nueva presidenta de Costa Rica, le comunicó al presidente israelí Isaac Herzog que desea elevar la misión diplomática de su país en Jerusalén al rango de embajada, informó el domingo la oficina de Herzog.
Esta medida, que se produce en un momento de florecimiento de las relaciones entre ambas naciones y de creciente influencia diplomática israelí en América Latina, revertiría una decisión tomada por Costa Rica hace dos décadas de trasladar su embajada de vuelta a Tel Aviv.
Los dos líderes se reunieron en San José, poco después de la toma de posesión de Fernández el 8 de mayo, para su primer encuentro oficial como presidenta.
Herzog se reunió con seis jefes de Estado al margen de la ceremonia de inauguración, entre ellos el rey Felipe VI de España, el presidente José Antonio Kast de Chile, el presidente Nasry Asfura de Honduras, el presidente Bernardo Arévalo de Guatemala y el presidente Rodolfo Abinadar Corona de la República Dominicana.
“Me conmovió constatar la profunda admiración por Israel, el gran interés en sus capacidades y el reconocimiento de su singular contribución a la humanidad”, declaró Herzog al concluir su visita oficial a Centroamérica. “A diferencia de muchas voces en el ámbito internacional, en América Latina se observa una tendencia positiva de cambio, un fortalecimiento de los lazos y una mayor cooperación con Israel”.
Costa Rica mantuvo anteriormente su embajada en Jerusalén, aunque la trasladó a Tel Aviv en 2006 como resultado de la presión internacional y los esfuerzos por estrechar sus relaciones con el mundo árabe.
Actualmente, siete países tienen embajadas en la capital de Israel: Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Paraguay, Papúa Nueva Guinea y Fiyi.
Todas las demás naciones que mantienen relaciones con Israel tienen sus embajadas en Tel Aviv o sus alrededores debido a la sensibilidad política de Jerusalén.
La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de trasladar la embajada de Estados Unidos a Jerusalén durante su primer mandato sentó las bases para que otros países siguieran su ejemplo, pero la guerra de dos años contra Hamás en Gaza, desencadenada por la invasión terrorista y la posterior masacre del 7 de octubre de 2023, retrasó dicha medida.