El presidente de Perú, José María Balcázar, generó controversia el 28 de abril durante un discurso por el 138° aniversario de la Cámara de Comercio de Lima, en el que atribuyó una responsabilidad parcial a la comunidad judía en el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Durante su intervención, el mandatario señaló que este grupo habría “empujado” a Alemania al conflicto y afirmó que, históricamente, controlaba la banca y el comercio mediante la usura. Como referencia, citó la obra Los enemigos del Comercio, del autor Antonio Escohotado.
La Asociación Judía del Perú (AJP) emitió un comunicado en el que manifestó su rechazo a lo que calificaron como “trasnochadas teorías antisemitas”. La organización sostuvo que: “es increíble que en pleno siglo XXI argumentos que son dignos de oscuros tiempos medievales sean usados para culpar a las víctimas de su propio holocausto”.
En respuesta, el Despacho Presidencial emitió una nota aclaratoria el 29 de abril. En ella, el presidente Balcázar lamentó que sus palabras generaran una “percepción equívoca” y reafirmó la posición histórica del Estado peruano, que atribuye al régimen nazi la responsabilidad por la Segunda Guerra Mundial y el genocidio de millones de judíos.
A pesar del intento oficial por matizar los dichos como una referencia académica a un autor, el episodio ha dejado una marca de preocupación sobre la persistencia de prejuicios históricos en el discurso del más alto nivel gubernamental.