Otzmá Yehudit (Poder Judío) llega a las elecciones del 27 de octubre con una gestión de gobierno para mostrar a los votantes y con la ambición de ampliar su influencia dentro del bloque de derecha.
Liderado por el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, el partido hace campaña con la seguridad personal, la soberanía judía y medidas más duras contra el terrorismo.
Al presentarse solo por primera vez desde su ingreso a la Knéset, Otzmá Yehudit enfrenta la prueba de si la notoriedad nacional de Ben Gvir puede traducirse en escaños sin una lista conjunta.
El movimiento
Las raíces organizativas del partido se remontan al Frente Nacional Judío, fundado por Baruch Marzel en 2004, que se sumó a la alianza Otzmá LeIsrael para las elecciones de 2013, en las que no logró ingresar a la Knéset, y adoptó el nombre Otzmá Yehudit antes de los comicios de 2015.
El partido reunió a activistas de la derecha nacionalista y puso en el centro de su política el asentamiento judío en Judea y Samaria, la oposición a un Estado palestino y medidas más duras contra el terrorismo.
Ben Gvir militó en círculos vinculados al ilegalizado movimiento Kach antes de convertirse en una de las figuras públicas más destacadas de la derecha nacionalista, y en 2007 fue condenado por incitación al racismo y apoyo a una organización terrorista.
Tras recibirse de abogado en 2012, se hizo conocido por defender a activistas judíos acusados de violencia por motivos ideológicos, y entró a la Knéset en 2021.
Su salto parlamentario llegó con una lista conjunta con HaTzionut HaDatit: en 2022, la alianza de HaTzionut HaDatit, Otzmá Yehudit y Noam obtuvo 14 escaños, seis de ellos de Otzmá Yehudit.
El ingreso al gobierno de Benjamin Netanyahu le dio al partido tres ministerios y llevó a sus dirigentes del activismo político a la función ejecutiva.
La actual lista de candidatos de Otzmá Yehudit refleja su intento de ampliar su atractivo y ubica en el segundo lugar a la diputada del Likud Tali Gotliv, seguida por el ministro del Néguev, la Galilea y la Resiliencia Nacional Yitzhak Wasserlauf, el ministro de Patrimonio Amijai Eliyahu y la diputada Limor Son Har-Melej.
La incorporación de Gotliv suma a la dirigencia del partido a otra destacada impulsora de cambios en el sistema judicial.
Ben Gvir presenta la lista propia como una oferta que va más allá del electorado sionista religioso y apunta a votantes laicos, tradicionalistas y religiosos, una ambición electoral que acompaña una agenda de gobierno centrada en la seguridad, la autoridad del Estado y la identidad judía.
El programa
La agenda de seguridad de Otzmá Yehudit combina un mayor control policial con un acceso más amplio de los civiles a las armas de fuego y castigos más duros para el terrorismo.
Bajo la gestión de Ben Gvir, los requisitos para portar armas se ampliaron de forma considerable, y según cifras presentadas a la Knéset en junio, hay 350 mil titulares de licencias, frente a 155 mil en 2022.
El partido destaca además como un gran logro legislativo la aprobación en marzo de una ley que establece la pena de muerte para determinados asesinatos terroristas.
La ley, impulsada por Son Har-Melej junto con el diputado del Likud Nissim Vaturi, fija disposiciones distintas para los tribunales militares y civiles, incluidas circunstancias que permiten la cadena perpetua.
Sus defensores la presentan como un factor disuasorio y como un medio para reducir los incentivos a tomar rehenes para canjes de prisioneros, y el programa de Otzmá Yehudit subraya su aplicación como una prioridad central para la próxima Knéset.
En cuanto a la cuestión territorial, Otzmá Yehudit se opone a un Estado palestino y apoya la soberanía israelí en Judea y Samaria, mientras que su programa de septiembre propone desarmar a la Autoridad Palestina y cambiar las reglas de enfrentamiento de los soldados.
Ben Gvir también promueve el regreso de los asentamientos judíos a Gaza.
El partido propuso además un plan de emigración voluntaria de Gaza, con un ministerio específico, acuerdos con países receptores y asistencia para la reubicación, con el objetivo de unas 1.86 millones de salidas en siete años.
La propuesta publicada establece el consentimiento informado, el derecho a retractarse antes de partir y que el acceso a las necesidades básicas no estará condicionado a la participación.
En el plano interno, el partido busca reducir los límites judiciales a los funcionarios electos.
Su programa propone destituir de inmediato a la fiscal general Gali Baharav-Miara, exigir audiencias parlamentarias y una aprobación por dos tercios para los candidatos a la Corte Suprema, restringir quién puede presentar peticiones ante el Alto Tribunal y definir los temas que quedan fuera del control judicial.
La identidad judía atraviesa su agenda, y Ben Gvir promueve el rezo judío en el Monte del Templo como una cuestión de necesidad religiosa y de soberanía nacional.
“En todas partes, la gente entiende que el Estado de Israel es el que manda”, dijo Ben Gvir durante una visita al Monte del Templo en julio.
En cuanto al servicio militar, Ben Gvir apoyó fomentar el reclutamiento haredí mediante beneficios y no por la fuerza.
El programa actual del partido promete salarios más altos para los soldados y tierras gratuitas para los combatientes, sin especificar los montos de los beneficios ni un presupuesto para aplicarlos.
Los aliados
Los socios de coalición potenciales de Otzmá Yehudit siguen siendo el Likud, la alianza HaTzionut HaDatit-Zehut, Shas y Yahadut HaTorá.
Ben Gvir presenta su candidatura por separado como una forma de fortalecer las posibilidades de la derecha de formar gobierno, al tiempo que compite por una mayor influencia dentro de ese campo.
Su relación con Netanyahu combina así una alineación política general con fricciones estructurales por los ocasionales giros del Likud hacia el centro.
Esos desacuerdos ya sacaron una vez a Otzmá Yehudit del gobierno, cuando en enero de 2025 el partido abandonó la coalición por el acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes con Hamás.
Ben Gvir celebró el regreso de los cautivos, pero se opuso a las condiciones del acuerdo con el argumento de que la presión militar debía garantizar su liberación, y tras la reanudación de los combates en Gaza el partido volvió al gobierno, con la aprobación de la Knéset para la nueva designación de sus tres ministros.
Para la próxima coalición, Ben Gvir busca ampliar de forma sustancial las atribuciones del partido, incluido el Ministerio de Defensa para él y el Ministerio de Justicia para Gotliv.
Ben Gvir también se opuso al interés de Netanyahu en una posible coalición más amplia con Yashar de Gadi Eisenkot o Beyajad de Naftali Bennett, con el argumento de que su participación obstaculizaría medidas como la reforma judicial.
Su preferencia es un gobierno formado por el actual campo de derecha, en el que su partido tendría más margen para impulsar sus políticas.
Asegurar ese gobierno es un desafío distinto al de aumentar la representación de Otzmá Yehudit, y una encuesta de Maariv publicada el 2 de octubre le dio nueve escaños.
Con la mayoría de los sondeos indicando que ningún bloque tiene suficientes escaños para formar coalición, Otzmá Yehudit libra una carrera ajustada para captar la mayor cantidad posible de votos de derecha sin dejar de garantizar que el bloque en su conjunto obtenga el apoyo suficiente para evitar un gobierno de unidad.