Irán
El Comando Central de Estados Unidos ha preparado un plan para una oleada de ataques “corta pero potente”.
“No sabe de lo que habla”, declaró el presidente estadounidense. “Estoy haciendo algo con Irán, ahora mismo, que otras naciones, o presidentes, deberían haber hecho hace mucho tiempo”.
“No nos dormiremos en los laureles, y cuando veamos una amenaza, actuaremos con toda nuestra fuerza”, señaló el jefe de inteligencia de Israel.
Según se informa, Jerusalén está instando a Estados Unidos a que continúe con el cierre del estrecho de Ormuz.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirma que Washington “debe eliminar primero los obstáculos operativos, incluido el bloqueo”, como condición para “resolver los problemas”.
El presidente de la República Islámica hace un llamado a los ciudadanos para que reduzcan el consumo de electricidad tras la devastación causada por la guerra.
El caso es un ejemplo poco común en el que se cree que la República Islámica reclutó a agentes con acceso a material altamente sensible.
Los terroristas lanzaron cohetes contra Israel mientras Trump anunciaba la prórroga de una frágil tregua en los combates.
La opinión pública estadounidense, cada vez más hostil, tiene poca idea de la necesidad e importancia de la guerra contra Irán.
¿Pueden los logros militares de Israel traducirse en un acuerdo diplomático que impida a Irán reconstruir sus capacidades nucleares, su arsenal de misiles y su apoyo a grupos terroristas internacionales?
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, recalcó que la “Operación Furia Económica” contra Teherán continuaría.
Según un medio de comunicación especializado en el poder judicial, Mehdi Farid transmitió información confidencial al Mossad.