Las Fuerzas de Defensa de Israel eliminaron el lunes al alto funcionario de seguridad iraní Ali Larijani, quien, según se cree, era responsable de ordenar la muerte de miles de manifestantes opositores al régimen, informó el ministro de Defensa, Israel Katz.
“Acabo de ser informado por el jefe del Estado Mayor de que Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, y el jefe del Basij —el principal aparato de represión del régimen—, Gholamreza Soleimani, fueron eliminados anoche”, declaró Katz el martes por la mañana.
Larijani había sido durante mucho tiempo una figura clave dentro de las estructuras de poder en Teherán y recientemente se desempeñaba como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, organismo con la última palabra en políticas estratégicas, incluido el programa nuclear.
“El primer ministro Benjamín Netanyahu y yo hemos instruido a las Fuerzas de Defensa de Israel a continuar persiguiendo al liderazgo del régimen terrorista y opresor en Irán, y a cortar repetidamente la cabeza del pulpo para impedir que vuelva a regenerarse”, afirmó Katz durante una evaluación de situación junto al jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir, en el centro de operaciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “habló sobre la alta rotación dentro del liderazgo iraní”, señaló Katz. “Cuando amanezca en Washington, le informaremos que esta elevada rotación continúa e incluso se está acelerando tras la eliminación de dos de las figuras más importantes que quedaban”.
Las FDI continúan atacando a Irán con gran intensidad, “apuntando contra activos del régimen, suprimiendo las capacidades de lanzamiento de misiles y destruyendo infraestructuras estratégicas clave en todos los ámbitos, haciendo retroceder a Irán décadas”, según el ministro de Defensa israelí.
En un comunicado separado publicado el martes por la tarde, las FDI confirmaron la muerte de Larijani y señalaron que era “considerado una de las figuras más veteranas y de mayor rango en el liderazgo del régimen iraní, además de un estrecho colaborador del [también eliminado] líder supremo Alí Jameneí”.
“Durante la más reciente ola de protestas contra el régimen terrorista iraní, Larijani supervisó personalmente la masacre perpetrada contra manifestantes iraníes”, indicó el comunicado militar.
Por su parte, el comandante del Basij, Soleimani, lideró las “principales operaciones de represión” del régimen, empleando “violencia extrema, arrestos masivos y el uso de la fuerza contra manifestantes civiles”, según un comunicado previo de las FDI que confirmó su muerte. Soleimani dirigía la unidad desde hacía seis años.
Su eliminación “se suma a la de decenas de altos mandos de las fuerzas armadas del régimen iraní abatidos durante la operación, y constituye otro golpe significativo a las estructuras de mando y control de seguridad del régimen”, concluyó el comunicado.
Milicianos del Basij participaron en la represión de protestas contra el régimen a principios de este año, con informes de organizaciones de derechos humanos y testigos que denunciaron el uso de la fuerza —incluyendo munición real y detenciones masivas— contra los manifestantes.
El lunes, las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo una oleada combinada de ataques aéreos contra activos del régimen iraní en toda la República Islámica de Irán, incluidos objetivos en Teherán, Shiraz y Tabriz, informó el ejército en un comunicado separado el martes.
Los ataques de la Fuerza Aérea de Israel, que abarcaron una distancia de unos 1.100 kilómetros a lo largo del país, formaron parte de los esfuerzos de las FDI para “profundizar el daño a los sistemas centrales del régimen terrorista iraní y debilitar su capacidad de amenazar al Estado de Israel”, según el comunicado.
Durante uno de los ataques en la capital iraní, se lanzaron “decenas” de bombas contra centros de mando pertenecientes a la seguridad interna del régimen, incluido el Ministerio de Inteligencia y el Basij.
Además, fueron atacadas instalaciones militares utilizadas para almacenar y lanzar drones suicidas, misiles balísticos y sistemas de defensa aérea, indicó el ejército.
En el corazón de Teherán, aviones de la Fuerza Aérea Israelí impactaron “un centro de mando de inteligencia del régimen iraní establecido en el mismo complejo que la compañía eléctrica iraní”, según el comunicado.
En otro “ataque significativo” en la capital, la FAI destruyó un sitio utilizado por el régimen para desarrollar capacidades de ataque contra satélites.
“El complejo era utilizado para desarrollar programas espaciales militares, incluido el desarrollo del satélite Chamran-1, construido por las industrias electrónicas del Ministerio de Defensa iraní y lanzado al espacio en septiembre de 2024 por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica”, según el comunicado.
Las actividades del sitio representaban una amenaza para los satélites de Israel “y los activos espaciales de otros países”, añadió el ejército. “El desmantelamiento de este complejo se suma al ataque realizado la semana pasada contra otro centro de investigación espacial perteneciente a la Organización Espacial Iraní”.
En Shiraz, fueron atacados un centro de mando de las fuerzas de seguridad interna iraníes y un sitio de misiles balísticos, mientras que en Tabriz se bombardearon sistemas de defensa aérea del régimen, “ampliando aún más la superioridad aérea en la región y protegiendo al Estado de Israel”, según las FDI.
El lunes, las FDI anunciaron que “atacaron y desmantelaron” el cuartel general naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica durante una oleada de ataques aéreos la semana pasada.
El sitio estaba ubicado dentro de un gran complejo militar del régimen iraní y “había sido utilizado durante años por altos comandantes navales para gestionar actividades operativas y promover operaciones terroristas marítimas contra el Estado de Israel y otros países de Medio Oriente”, indicó el comunicado.
El texto añadió que la rama naval del CGRI era “directamente responsable de llevar a cabo ataques terroristas contra embarcaciones civiles”, así como de armar y financiar a los aliados regionales de Teherán mediante el traslado de armas por vía marítima.
Los ataques aéreos “degradan aún más las capacidades de mando y control naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, al tiempo que limitan su capacidad para ejecutar terrorismo contra el Estado de Israel, amenazar rutas comerciales internacionales y restringir la libertad de navegación marítima”, añadió.
El jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir, declaró el martes que “se registraron logros significativos durante la noche en Irán” como parte de la campaña militar conjunta de Jerusalén y Washington contra la República Islámica, lanzada el 28 de febrero.
“La cooperación entre las FDI y el Comando Central de Estados Unidos continúa fortaleciéndose”, afirmó Zamir durante una evaluación de situación. “Seguiremos actuando con determinación para eliminar las amenazas contra los ciudadanos de Israel”.
Las fuerzas de Estados Unidos han llevado a cabo más de 6 mil vuelos de combate desde el inicio de Operación Furia Épica —el nombre en clave de Washington para la guerra—, informó el lunes el comandante del Comando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper.