En una reunión de emergencia celebrada el miércoles sobre la acusación en Bélgica contra personas que realizan la circuncisión judía, la responsable de la Comisión Europea para la lucha contra el antisemitismo advirtió que prohibir esta costumbre equivaldría a “prohibir” la vida judía.
Katharina von Schnurbein, coordinadora de la Comisión Europea para la lucha contra el antisemitismo y el fomento de la vida judía, hizo estas declaraciones en una reunión de emergencia de líderes religiosos judíos, cristianos y musulmanes celebrada en Bruselas bajo los auspicios de la Asociación Judía Europea.
“La Comisión Europea es consciente de que la circuncisión es una de las tradiciones más importantes para los judíos. Prohibir esta práctica ancestral equivaldría, en la práctica, a impedir que la vida judía florezca en cualquier Estado miembro. Reconocemos las amenazas y el difícil debate público que esto genera, y no subestimamos su impacto en los judíos europeos”, declaró von Schnurbein.
En un comunicado sobre la reunión, la EJA afirmó que el tema “podría determinar el futuro de la vida judía en Europa”. El presidente de la EJA, el rabino Menachem Margolin, añadió: “La cuestión que se plantea hoy en Bélgica no es qué tipo de judíos pueden vivir en Europa, sino qué tipo de Europa quiere ser”.
La reunión se produjo tras la decisión del mes pasado de la fiscalía belga de imputar a tres hombres judíos por realizar circuncisiones no médicas, o brit milá. Los hombres, llamados mohels, están acusados de violar la ley al realizar el brit milá, la circuncisión ritual judía de los niños, que normalmente se practica a bebés de ocho días de nacidos.
El procesamiento judicial desencadenó una crisis diplomática entre Bélgica, Israel y Estados Unidos. La relación de Bélgica con estos aliados no europeos se ha visto afectada por su postura crítica ante las acciones militares en Gaza y Líbano, así como ante la operación conjunta israelí-estadounidense en Irán. Diplomáticos israelíes y estadounidenses criticaron abiertamente el procedimiento judicial contra los mohels, calificándolo de antisemita.
El diputado belga Michael Freilich, enviado diplomático especial de la EJA para el diálogo intercultural y la conmemoración del Holocausto, presentó un nuevo documento de posición de la EJA. En él se expone lo que se considera una “decisión democrática” fundamental para Bélgica: “si una práctica religiosa observada con seguridad por las comunidades judías y musulmanas durante siglos debe ser objeto de enjuiciamiento penal” o no. Médicos y científicos asistieron a la conferencia, junto con líderes de la comunidad judía de Bélgica y otros países. El rabino jefe de los Países Bajos, Binyomin Jacobs, también estuvo presente.
El Dr. Michael Ben Akon, director del departamento de pediatría del Hospital Laniado en Israel, señaló en su intervención en la reunión que se estima que 2 mil millones de hombres en todo el mundo se han sometido a la circuncisión, con tasas de complicaciones “extremadamente bajas” inferiores al 0.4%, y tasas de infección inferiores al 0.06%. De las más de 70 mil a 75 mil circuncisiones que se realizan anualmente en Israel, solo se notificaron 35 complicaciones en 2018, lo que representa una tasa de incidencia de aproximadamente 0.5 casos por cada 1,000 procedimientos, añadió.
El Dr. Sas Barmoshe, urólogo sénior en Bélgica, y la Dra. Nuphar Veiga, experta biomédica sénior en la Universidad de Lovaina en Bélgica, destacaron las investigaciones que vinculan la circuncisión con tasas significativamente más bajas de infecciones del tracto urinario, ciertos tipos de cáncer y algunas infecciones de transmisión sexual.
El comisario europeo de Salud y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, reafirmó en una carta escrita a los participantes del encuentro que la Comisión Europea está comprometida con la protección de la vida y las tradiciones judías en toda Europa.