El ejército estadounidense está atacando objetivos iraníes por tercera vez en una semana, después de que la República Islámica atacara “descaradamente” al buque portacontenedores GFS Galaxy, con bandera chipriota, cuando transitaba por el estrecho de Ormuz, según informó el Comando Central de Estados Unidos el sábado por la noche.
“Un miembro de la tripulación civil está desaparecido y el buque no puede continuar su viaje debido a un incendio a bordo y a los graves daños sufridos en la sala de máquinas”, declaró el CENTCOM. “A Irán se le brindó una nueva oportunidad para demostrar su adhesión al memorando de entendimiento tras haber sido responsabilizado por ataques anteriores contra buques mercantes, pero ha vuelto a defraudar”.
El ejército estadounidense está respondiendo “imponiendo un alto coste al seguir menoscabando la capacidad de Irán para atacar a marineros civiles y buques comerciales que transitan libremente por el estrecho”, declaró el CENTCOM.
“Estos ataques son bienvenidos, pero se llevan a cabo para ‘debilitar’ la capacidad del régimen iraní de amenazar a los buques mercantes en el estrecho de Ormuz”, declaró Jason Brodsky, director de políticas de United Against Nuclear Iran. “Sin embargo, si Estados Unidos quiere disuadir al régimen, deberá dar una respuesta más contundente”.
“Irán tomó una mala decisión”, declaró el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth. “Ahora pagan las consecuencias”.
Horas antes, el régimen iraní había declarado cerrado el estrecho.