El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió el domingo que Irán sufriría un golpe devastador si se atreviera a atacar al Estado de Israel.
“Si Irán comete un error y nos ataca, sufrirá un golpe inimaginable”, dijo durante un brindis de Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, en la reunión del Gabinete del domingo. “Estamos decididos a completar la misión de derrocar al régimen, su fin está cerca”, continuó.
Describió a Israel como la superpotencia de Medio Oriente y advirtió a sus enemigos: “No nos pongan a prueba”. Agradeció a los soldados y a las fuerzas de seguridad israelíes por eliminar a los terroristas “las 24 horas del día”, y mencionó frentes específicos donde operan las fuerzas: Líbano, Gaza y Judea y Samaria.
“Junto con Estados Unidos, hemos logrado grandes éxitos al eliminar una amenaza existencial que pendía sobre nosotros”, afirmó. “Hemos alejado bombas atómicas y misiles balísticos, y hemos atacado al eje iraní con una potencia descomunal”.
El primer ministro añadió que Israel está decidido a lograr un objetivo más que “cambiará para siempre el rostro de Medio Oriente y la historia de nuestro pueblo”.
Concluyó citando la liturgia tradicional de las fiestas: “Que el año y sus maldiciones terminen, y que comience un año de bendiciones, bendiciones mayores que las que jamás hayamos tenido”.