‘Estoy aquí, estoy vivo… y eso es lo más importante del mundo’, declara exrehén de Hamás

Luis Har fue liberado de su cautiverio en Gaza en una audaz operación militar israelí, 129 días después de haber sido secuestrado durante la masacre del 7 de octubre de 2023.

Rescued hostages Luis Har and Fernando Simon Marman reunited with their loved ones, February 2024. Credit: IDF Spokesperson's Unit.
Los rehenes rescatados Luis Har y Fernando Simon Marman se reúnen con sus seres queridos, en febrero de 2024. Crédito: Unidad del Portavoz de las FDI.

“Es un día de luto para todos nosotros”, declaró el exrehen Luis Har a JNS antes del tercer aniversario, que se celebra este miércoles, de la masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre de 2023.

“Estar en cautiverio es un infierno. Es terrible. Esa era la realidad, y tenemos que afrontar lo que pasó”, afirmó Har. “Apenas nos daban la posibilidad de pensar. No éramos dueños de nosotros mismos”.

“Pero, junto con eso, hoy cuento mi historia y demuestro que estoy aquí, que estoy vivo, y eso es lo más importante del mundo”, afirmó. “Estamos construyendo, y no han conseguido derribarnos”.

Portrait of former Israeli hostage Luis Har. January 21, 2025. Photo by Yossi Aloni/Flash90.
Retrato del exrehén israelí Luis Har, el 21 de enero de 2025. Foto: Yossi Aloni/Flash90.
Yossi Aloni/Flash90

El martes, Har voló a Guatemala para asistir a ceremonias conmemorativas y compartir su testimonio, algo que describió como parte de su proceso de recuperación. Pero el aniversario también sirve como un duro recordatorio de hasta qué punto cambió su vida el 7 de octubre, cuando unos terroristas palestinos lo secuestraron y se lo llevaron a la Franja de Gaza.

“Es triste que haya ocurrido; es algo que llevamos dentro y que sentimos cada vez, incluso después de tres años”, declaró Har a JNS.

El 6 de octubre, Har pasó la noche en la casa de su novia, Clara Marman, en Nir Yitzhak. Alrededor de las 6:30 de la mañana siguiente, oyeron las sirenas de alerta de cohetes y corrieron a ponerse a salvo.

El hermano de Clara, Fernando; su hermana, Gabriela; su sobrina, Mia, y su perra, Bella, también se encontraban en la casa cuando Hamás lanzó su invasión.

Los cinco se refugiaron en la habitación de seguridad mientras los terroristas comenzaban a disparar a través de la puerta y, finalmente, irrumpieron en la vivienda. Suplicaron por sus vidas antes de ser sacados del kibutz en una camioneta Toyota blanca y trasladados a Gaza.

Clara, Gabriela, Mia y Bella fueron liberadas el día 53 de la guerra.

El 12 de febrero de 2024, comandos de la Shayetet 13 (“Flotilla 13”) de la Armada israelí y de la Unidad de Movilidad 5515 del Estado Mayor rescataron a Har y a Fernando de Rafah, en el sur de la Franja, tras 129 días. La operación, cuyo nombre en clave era “Mano de Oro”, se llevó a cabo conjuntamente con la Agencia de Seguridad de Israel (Shin Bet).

Har describió los momentos de su rescate en un testimonio en vídeo, diciendo: “Alguien me empujó la cabeza hacia abajo y me dijo: ‘Luis, somos las FDI. Venimos a llevarte a casa’”.

Tras su rescate, Har se dio cuenta de que tenía que volver a conocerse a sí mismo y reconstruir su vida desde cero, porque todo había cambiado.

“Creo que me convertí en otra persona. Era un miembro de un kibutz del sur, una persona anónima con una vida familiar, y de repente todo el mundo me conoce y estoy afrontando el trauma con una fuerza, una fe y una esperanza que no sabía que tenía antes”, declaró a JNS.

“Hoy me acepto tal y como soy, con esas nuevas características y esta nueva vida. Y sigo compartiendo mi historia con el mundo. Sigo describiendo lo único y maravilloso que es el pueblo israelí. El cautiverio me dio la fuerza para conocerme a mí mismo. Cuando volví, mis amigos me dijeron que estaban seguros de que saldría adelante gracias a mi resiliencia. Para ellos estaba claro, aunque para mí no lo estaba”.

Desde que fue liberado, Har afirma que intenta centrarse en lo positivo, señalando que no sabe cuánto tiempo le queda y que quiere aprovecharlo para ayudar a los demás “entre otras cosas, visitando a soldados heridos en los hospitales, hablando con sus madres y colaborando como voluntario en la organización de comidas para las tropas.

Pero, a pesar de sus esfuerzos por seguir adelante, Har afirma que no considera que haya superado el trauma.

“Todavía no es una fase postraumática. En realidad, es el trauma mismo, y necesitamos mucha fuerza y estar preparados para salir de él cuando sintamos el pánico”, dijo.

“Ocurre de repente. Puede ser el ruido de una moto o de un avión, y el cuerpo se encoge. De pronto nos invade la tensión y el estrés. Me digo a mí mismo: ‘Relájate, estás aquí, no estás allí’, y poco a poco salgo de ello. Puede permanecer latente durante 20 años y algo lo despierta. Soy consciente de ello, así que tenemos que afrontarlo. Si empiezo a llorar, lloro; si estoy triste, estoy triste, y luego busco soluciones para salir de ello, como pasar tiempo con mis nietos”.

Los efectos del cautiverio también son físicos. Har sigue sufriendo un dolor intenso en las piernas y debilidad en el lado izquierdo tras haber estado inmovilizado durante tanto tiempo, y continúa en tratamiento.

A pesar de lo que ha soportado, Har afirma que no alberga rencor. Por el contrario, quiere prepararse para el futuro.

“Agradezco la fortaleza de las personas que me ayudaron. Quiero saber qué ocurrió, no tanto para saber quién es el responsable, sino para estar preparado para lo que pueda suceder a continuación. Fíjate en lo que ocurrió en el avión de Flydubai. Los pasajeros sabían qué hacer”, declaró Har a JNS, en referencia al atentado terrorista del 30 de septiembre a bordo de un vuelo con destino a Tel Aviv.

“Tenemos que saber qué hacer en cualquier situación. No guardo odio en mi interior. Quiero entender”, añadió.

Ese deseo de conservar lo ocurrido y asegurarse de que no caiga en el olvido también está detrás del libro recientemente publicado por Har, Rescued, que, según él, cuenta su historia tal y como la vivió, de la forma más auténtica posible.

“Este libro es importante porque nuestro cerebro tiene mecanismos de defensa que nos protegen. El cerebro nos empuja a olvidar cosas con las que es demasiado difícil convivir”, afirmó Har. “Una vez que se pone por escrito, se convierte en una prueba”.

The cover of “Rescued: The Hope That Kept Me Alive in Captivity,” a memoir by former Israeli hostage Luis Har, who was rescued from Gaza by Israeli commandos on Feb. 12, 2024, after 129 days in Hamas captivity. Credit: Gefen Publishers.
Portada de Rescued: The Hope That Kept Me Alive in Captivity, libro de memorias del exrehén israelí Luis Har, quien fue rescatado de Gaza por comandos israelíes el 12 de febrero de 2024, tras 129 días en cautiverio de Hamás. Crédito: Gefen Publishers.

Originaria de Casablanca, Marruecos, Amelie emigró a Israel en 2014. Se especializa en asuntos diplomáticos y análisis geopolítico, y trabaja como corresponsal de guerra para JNS. Ha cubierto importantes acontecimientos internacionales, incluyendo una amplia cobertura de la crisis de rehenes en Israel.