Los partidos Sionismo Religioso y Zehut se presentan a las elecciones israelíes del 27 de octubre con una lista conjunta que reúne al ministro de Finanzas Bezalel Smotrich y al exdiputado del Likud Moshé Feiglin.
La alianza combina dos corrientes de la derecha israelí: el énfasis de Smotrich en la religión y los asentamientos, y el nacionalismo judío y el libertarismo de Feiglin.
El acuerdo, anunciado el 1 de septiembre, busca evitar que los votos de cualquiera de los dos partidos se pierdan por no superar el umbral electoral, y ambos conservan su identidad propia dentro de un bloque técnico que les permite separarse una vez que entren a la Knéset.
Los partidos
El partido de Smotrich surgió de la lista conjunta Unión Nacional–Tkumá, y aunque heredó de su predecesora un comité rabínico formal, su dirección actual funciona sobre todo a través de Smotrich y de los órganos electos de la formación.
Los principales rabinos del sionismo religioso siguen asesorando a sus líderes en las grandes cuestiones políticas e ideológicas.
El partido adoptó el nombre de Sionismo Religioso en 2021 y defiende el fortalecimiento de la educación judía y del carácter judío del Estado, la expansión de los asentamientos en Judea y Samaria y el rechazo a las concesiones territoriales.
Su lista conjunta con Otzmá Yehudit y Noam obtuvo 14 escaños en 2022, siete de ellos del partido de Smotrich, quien luego se convirtió en ministro de Finanzas y ministro adicional en el Ministerio de Defensa, con amplias atribuciones sobre los asuntos civiles en Judea y Samaria.
Feiglin fundó Zehut (“identidad” en hebreo) en 2015, tras haber sido diputado del Likud, con un programa que unía el apoyo a la soberanía israelí sobre Judea y Samaria con el libre mercado y una mayor libertad de elección individual.
La agrupación obtuvo el 2.74% de los votos en abril de 2019 y no logró entrar a la Knéset, y en enero de 2025, tras la muerte de su nieto, el sargento Yair Levin, en combate en Gaza, Feiglin anunció su intención de volver a presentarse.
Para Feiglin, la “libertad” y la “identidad”, los dos pilares ideológicos del partido, están estrechamente vinculadas.
“En esencia, si no tienes tu identidad, no tienes tu libertad”, le dijo a The Jerusalem Post en enero de 2025.
Desde el 7 de octubre, Feiglin sostiene que una identidad judía más fuerte debe sustentar también un cambio en la doctrina de gobierno y de seguridad de Israel.
La lista conjunta está dominada por candidatos de Sionismo Religioso, con Smotrich en primer lugar y Feiglin en el segundo, seguidos por la ministra de Asentamientos y Misiones Nacionales Orit Strock y por el impulsor de la reforma judicial Simcha Rothman en el cuarto puesto.
En el quinto lugar figura Tzvika Mor, líder del Foro Tikvá y padre del exrehén Eitan Mor, seguido por el comandante reservista Itamar Eitam, mientras que Zehut ubica al rabino Yitzhak Zaga en el octavo puesto y al oficial reservista y líder de “Generación de la Victoria” Omer Patziniach Waldman en el décimo.
El programa
Sionismo Religioso y Zehut defienden la soberanía israelí y los asentamientos en Judea y Samaria y se oponen a un Estado palestino.
Smotrich impulsó esa agenda desde su cargo con el avance del proyecto de asentamiento E1, entre Jerusalén y Maale Adumim, con el objetivo declarado de impedir la creación de un Estado palestino.
Además, desde que Smotrich asumió en 2022 se establecieron unos 259 nuevos puestos de avanzada, 186 de ellos agrícolas, y el gobierno aprobó más de 100 asentamientos, incluso mediante legalizaciones retroactivas.
Feiglin apoya el programa de asentamientos de Smotrich en Judea y Samaria, pero quiere extenderlo a Gaza, y propone anexar la Franja, sacar de allí a su población palestina y reconstruir los asentamientos israelíes.
Ambos partidos buscan reducir las restricciones judiciales sobre el gobierno electo.
El programa presentado en septiembre por Sionismo Religioso separaría las funciones de asesoramiento y de acusación del fiscal general, permitiría a los ministros designar a sus propios asesores legales y restringiría quiénes pueden presentar peticiones ante el Tribunal Superior de Justicia.
Una cláusula de anulación permitiría a la Knéset restablecer las leyes invalidadas por el tribunal.
“El gobierno podrá gobernar y la Knéset podrá legislar”, afirmó Smotrich al presentar el plan.
Zehut, por su parte, propone elegir directamente a los jueces de la Corte Suprema cada diez años e impedir que el tribunal anule leyes de la Knéset.
En lo económico, Sionismo Religioso defiende en general el libre mercado, con menos impuestos, menos regulación, más competencia y el desmantelamiento de los monopolios.
Su enfoque incluye también la intervención estatal, como subsidios para el cuidado infantil, impuestos a las ganancias de los bancos e inversión pública en asentamientos e instituciones religiosas, y Smotrich ha combinado la liberalización del mercado con gasto focalizado para impulsar prioridades sociales, religiosas y nacionales.
El programa económico de Zehut, en cambio, es más capitalista y apunta a reducir impuestos, regulaciones y control estatal, con una tasa única y baja de impuesto a la renta, menores impuestos corporativos, la eliminación de barreras a las importaciones y el fin de las cuotas de producción agrícola.
Sus propuestas de vivienda desmantelarían el monopolio de la Autoridad de Tierras de Israel, privatizarían la tierra y la distribuirían entre los ciudadanos judíos, mientras que trasladarían las competencias de planificación a las autoridades locales y a las comunidades, cambios que el partido presenta como una forma de reducir el costo de vida.
En educación y religión, Sionismo Religioso pone el acento en la educación judía y el carácter judío del Estado, mientras que Zehut favorece el control de los padres y las comunidades y propone vales escolares financiados con fondos públicos.
Zehut también propone reducir las materias troncales obligatorias, aunque negaría los vales a las escuelas que prescindan por completo de ellas.
El servicio militar marca otra diferencia, ya que Smotrich apoya las exenciones para los estudiantes de yeshivá a tiempo completo, pero exige que se enlisten los demás hombres jaredíes en condiciones de servir.
En mayo, condicionó su apoyo a la ley de exenciones a que los líderes jaredíes respaldaran ese requisito.
Zehut propone al menos un mes de entrenamiento básico obligatorio para todos los hombres, sin importar su origen, con un servicio anual de actualización, y una transición hacia un ejército profesional.
Ambos partidos abogan por fortalecer la soberanía judía y ampliar los derechos de culto judío en el Monte del Templo, en desafío a las antiguas restricciones a la oración judía en el lugar.
Smotrich pidió construir una sinagoga en el Monte, aunque él no lo visita personalmente.
Zehut reclama explícitamente el derecho de los judíos a rezar allí, el reconocimiento del Monte como el lugar más sagrado del judaísmo y la remoción del Waqf islámico, que actualmente lo administra, mientras que Feiglin lo visita con frecuencia y promueve que aumenten las visitas judías.
Los aliados
Aunque Sionismo Religioso y Zehut compiten con una lista conjunta, mantienen agendas separadas.
Smotrich se negó a precisar qué ministerios exigirá su partido y puso el acento en la expansión de los asentamientos, la soberanía israelí en Judea y Samaria y su programa de reforma judicial, que fijó como condición para sumarse a la próxima coalición.
Feiglin anunció que pedirá el Ministerio de Defensa, con el argumento de que Israel necesita un cambio de fondo en su estrategia de seguridad.
El candidato de Zehut Yitzhak Zaga afirmó que el partido no se sumará a un gobierno encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu si este no se compromete a conquistar Gaza, expulsar a sus habitantes y restablecer allí los asentamientos judíos.
Ambos partidos se comprometieron a recomendar a Netanyahu como primer ministro, y el 6 de octubre el Likud firmó con la lista un acuerdo de excedentes de votos que les permite cooperar en el reparto de los escaños restantes tras la distribución inicial.
Los dos rechazaron sumarse a un gobierno del bloque opositor del “cambio”, aunque ninguno descartó explícitamente cooperar con todos sus partidos.
Además del Likud, sus socios más probables son Shas, Judaísmo Unido de la Torá, Otzmá Yehudit y el nuevo partido Amcha Yisrael (“Pueblo de Israel”).
En las encuestas de las últimas dos semanas, la lista promedió seis escaños, un resultado que dejaría a Zehut con apenas uno y a Sionismo Religioso con cinco, aunque la dinámica de la coalición todavía podría dar a ambos poder de negociación.
La mayoría de los sondeos indica que ninguno de los bloques alcanzaría los 61 escaños necesarios, aunque una encuesta del Canal 14 del 12 de octubre mostró a la coalición con una ajustada victoria de 61, un escenario que podría volver decisivos a partidos pequeños como Sionismo Religioso-Zehut y fortalecer sus demandas de concesiones legislativas y administrativas.