El Departamento de Estado de EE. UU. condenó una denuncia presentada por un abogado libanés afín a Hezbolá contra Nada Hamadeh Moawad, embajadora de Líbano en Washington, por su supuesto contacto con su homólogo israelí, Yechiel Leiter, tras un atentado que dejó gravemente herido a su hijo. “No tenemos
paciencia con las obstrucciones”, afirmó un portavoz del Departamento de Estado.
La denuncia, presentada por el abogado Hassan Adel Bazzi, se refiere al supuesto contacto de Moawad con Leiter, embajador de Israel en Estados Unidos, para expresarle sus condolencias después de que su hijo, Neriyah Leiter, reservista de las Fuerzas de Defensa de Israel, resultara gravemente herido en un atentado terrorista con un coche que lo embistió en un puesto de control de Cisjordania en septiembre.
Moawad y Leiter han participado en las negociaciones mediadas por Estados Unidos entre Israel y Líbano, destinadas a restablecer el control del Gobierno libanés en el sur del país y a abordar la presencia armada de Hezbolá en esa zona.
Las leyes libanesas que prohíben el contacto con israelíes han complicado los esfuerzos diplomáticos. La Administración Trump ha instado a Beirut a derogar las medidas que tipifican como delito dicho contacto.
El fiscal general de Líbano remitió la denuncia de Bazzi al juez Claude Ghanem, comisionado del Gobierno ante el tribunal militar del país. Los medios de comunicación libaneses informaron de que la remisión era un trámite procesal y no constituía una acusación formal contra Moawad ni una remisión de su caso para su investigación.
“Es vergonzoso que un tribunal militar se ocupe de una denuncia contra la embajadora de Líbano en Washington simplemente porque estaba aplicando la política legítima de su Gobierno y participando en negociaciones lideradas por EE. UU.”, declaró un portavoz del Departamento de Estado.
La justicia militar libanesa “debería emplear sus limitados recursos para procesar a los miembros de Hezbolá que conspiran contra el Gobierno y el pueblo libanés en lugar de a quienes trabajan en su nombre”, señaló el portavoz. “Deben derogarse las leyes y prácticas que permiten este tipo de ataques politizados contra civiles y diplomáticos, al tiempo que protegen sistemáticamente a los miembros de Hezbolá”, añadió el portavoz.