Israel incorporó el jueves a su Armada su sexto submarino, el INS Drakon, mientras el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el teniente general Eyal Zamir, advertía de que Irán sigue siendo una amenaza a pesar de los golpes que ha sufrido. “Incluso en estos días, seguimos atentos a lo que ocurre en Irán y entre sus aliados. El régimen iraní está maltrecho y herido, pero no ha aprendido a modificar sus intenciones”, afirmó Zamir en una ceremonia que conmemoraba la llegada del submarino a la base naval de Haifa. “La incorporación del INS Drakon a la Armada israelí es una de las iniciativas clave de las FDI para el desarrollo de sus fuerzas”, señaló.
Con la llegada del submarino, la Armada ha mejorado su posición marítima y ha alcanzado nuevas cotas en cuanto a capacidades operativas y potencia, afirmó Zamir: “Más sigiloso, de mayor alcance, más profundo y más letal”.
El INS Drakon llegó a Haifa procedente de Kiel (Alemania), donde fue construido por ThyssenKrupp Marine Systems. Este submarino de ataque de propulsión independiente del aire y diésel-eléctrico de la clase Dolphin II es el mayor submarino fabricado en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial.
El presidente Isaac Herzog, que asistió a la ceremonia junto al ministro de Defensa, Israel Katz, y a Zamir, destacó el simbolismo de la cooperación germano-israelí que hay detrás del submarino. “Durante los últimos dos años, soldados de la Armada israelí y muchas otras personas implicadas en este inmenso proyecto han estado trabajando en el puerto de Kiel, en suelo alemán. Esto también conlleva un simbolismo que casi escapa a la comprensión”, afirmó Herzog.
“Ochenta y un años después de los horrores del Holocausto, el Estado-nación del pueblo judío está construyendo, junto con Alemania, la joya de la corona de la ingeniería de defensa mundial”, prosiguió.
Herzog señaló que la relación en materia de defensa es bidireccional, ya que Israel también exporta sistemas de defensa avanzados a Alemania, “contribuyendo así a la seguridad de toda Europa”.
El presidente afirmó que el submarino ampliaría significativamente la capacidad de Israel para operar mucho más allá de sus fronteras.
“El Drakon, que se incorpora hoy a la Armada israelí, junto con los submarinos que le seguirán, refleja el brillante futuro de la Armada israelí”, afirmó Herzog.
Representa “un futuro de innovación, de mayor alcance operativo y de un poder a disposición del Estado de Israel mayor que nunca”, añadió. “Un poder que podremos desplegar, y que no dudaremos en desplegar cuando sea necesario, incluso a miles de kilómetros de las fronteras de Israel”.
Zamir también aprovechó la ceremonia para destacar los logros de las FDI frente a los enemigos de Israel. “Los logros liderados por las FDI no tienen precedentes”, afirmó, citando la eliminación de figuras de alto rango “que habían inscrito en su estandarte el objetivo de destruir el Estado judío”, así como el fortalecimiento de la postura defensiva y la disuasión de Israel.
Asimismo, señaló el gran número de objetivos atacados y la captura y limpieza del territorio enemigo desde el que se habían planeado invasiones terrestres de Israel.
Herzog concluyó destacando a los marineros que manejarán el avanzado submarino.
“Por muy avanzada y costosa que sea esa máquina, es la persona la que siempre traerá la victoria y la capacidad de llevar la misión hasta su fin”, afirmó.