La Junta de Diputados de los Judíos Británicos, con más de 265 años de historia, votó el domingo por 118 votos a 1 calificar de “racista” al Partido Verde, después de que este adoptara una política que establece que el sionismo es racismo.
El presidente de la organización Phil Rosenberg calificó el resultado de la votación como un “veredicto claro”.
“Al adoptar una plataforma antisemita, el Partido Verde de Inglaterra y Gales se convirtió en un partido racista. Lo trataremos en consecuencia”, afirmó Rosenberg.
At our October Plenary Meeting, The Board of Deputies of British Jews has overwhelmingly voted to declare that the Green Party of England and Wales, by having adopted an antisemitic platform, has become a racist party.https://t.co/ruxi07H4We pic.twitter.com/tBoaxDq4tS
— Board of Deputies of British Jews (@BoardofDeputies) October 25, 2026
“Ningún partido político tiene derecho a decirles a los judíos que una parte central de nuestra identidad, arraigada en miles de años de historia, fe y pertenencia a un pueblo, es racista. La política del Partido Verde estigmatiza con ese insulto a gran parte de nuestra comunidad, incluidas nuestras sinagogas y organizaciones comunitarias. Le da al prejuicio contra los judíos una licencia política”, añadió.
Los Verdes aprobaron la moción por 1,022 votos contra 813 en su congreso partidario celebrado a principios de este mes en Brighton.
La propuesta, presentada por el grupo de presión interno Greens 4 Palestine, establece que el sionismo “será tratado como cualquier otra forma de racismo” en el marco de la política antirracista del partido.
El líder del partido Zack Polanski, que es judío, no participó en la votación, pero respaldó la moción en una entrevista con la BBC.
“En la moción se lo define como el desplazamiento y el genocidio del pueblo palestino. Creo que eso es claramente racismo”, afirmó.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel condenó la resolución y afirmó que va “mucho más allá de los límites del debate político legítimo”.
El presidente israelí Isaac Herzog también la rechazó y describió el sionismo como “el movimiento de liberación nacional del pueblo judío”.