La estrella de Hollywood Natalie Portman se sumó el martes a las numerosas críticas contra los directores de cine que asistirán a un festival francés el próximo mes y que presionaron a un colega israelí para que se retirara del evento.
Portman, que es judía y nació en Israel, abordó el tema en un artículo de opinión que Le Monde publicó el martes, y que coescribió con varias figuras de la industria cinematográfica francesa, incluidos los directores franceses Justine Triet y Jacques Audiard.
En ella, criticaban la carta abierta publicada la semana pasada por varios directores de países árabes, quienes anunciaron que boicotearían el festival de cine FID de Marsella la próxima semana si asistía el director israelí Nadav Lapid. Posteriormente, este anunció que no asistiría.
Lapid es un crítico de larga data de la política israelí; él mismo ha acusado a Israel de cometer “genocidio” en Gaza.
La carta firmada por Portman no intenta defender las acciones de Israel, que los directores árabes calificaron de “genocidio” contra los palestinos, y de hecho parece argumentar que Israel como país es culpable de “crímenes” y que su gobierno tiene “tendencias fascistas y colonialistas”.
Los autores argumentan, en cambio, que Lapid era un “disidente” y que no debería ser boicoteado por las acciones de su país.