Australia debe analizar detenidamente lo ocurrido antes y durante el ataque contra los judíos en un acto de Janucá celebrado en Bondi Beach, en Sídney, el 14 de diciembre de 2025, cuando unos hombres armados mataron a 15 personas e hirieron a más de 40, según Yehuda Kaploun, rabino y enviado especial de EE. UU. para supervisar y combatir el antisemitismo en el Departamento de Estado.
“En muchos de los países que cuentan con enviados para el Holocausto o para el antisemitismo, hay que dotarles de las competencias necesarias para que puedan actuar de forma eficaz”, declaró Kaploun a los periodistas en Washington el lunes. “No se les puede dejar sin poder”.
Durante años antes del atentado, Jillian Segal, la enviada de Australia contra el odio hacia los judíos, formuló “numerosas” recomendaciones “sobre cómo proteger a los estudiantes en los campus y cómo educar a la población contra el odio”, explicó Kaploun a los periodistas. “Sus recomendaciones cayeron en saco roto”.
Está previsto que se publique un informe de la comisión real sobre el odio hacia los judíos tras el primer aniversario del atentado.
“Es muy importante que se exija responsabilidades a quienes permitieron que ese comportamiento se produjera”, afirmó Kaploun. “Cabe preguntarse cómo permitieron que alguien que figuraba en una lista de vigilancia pudiera adquirir armas”.
Afirmó que Australia ha “asumido ahora un compromiso general al aceptar todas sus recomendaciones”.
“Imaginen si lo hubieran hecho dos años antes”, dijo a los periodistas.
Kaploun señaló que la situación parece mejor en otras partes del mundo.
“Latinoamérica se está transformando ante nuestros ojos en muchos aspectos”, afirmó.
Según Kaploun, hoy en día los judíos pueden pasear por las calles de Argentina con seguridad. En 1994, terroristas vinculados a Irán perpetraron un atentado con bomba contra un centro comunitario judío en Buenos Aires. En aquel momento, se acusó al Gobierno argentino de encubrir los orígenes del atentado.
De acuerdo al enviado especial, el Gobierno colombiano ha mejorado tanto sus relaciones con la comunidad judía local como con Israel.
“Se ve cómo un país con el liderazgo adecuado es capaz de plantar cara y hacer frente al odio”, declaró a los periodistas. “Han dejado muy, muy claro que los miembros de la comunidad judía colombiana son bienvenidos, lo que no siempre fue así en la administración anterior”.
Kaploun señaló que el Departamento de Estado ha trabajado discretamente en estas cuestiones y en la educación de los niños para prevenir la propagación del odio hacia los judíos.
“Si puedo enseñar a un niño de 7 años a no odiar, de modo que cuando tenga 18 o 19 años no se vea influido para coger un arma y disparar a lo loco, porque ahora está informado y no es una persona ignorante, ese es nuestro éxito”, declaró Kaploun a los periodistas. “Ese es el objetivo que nos marcamos cada día en nuestra oficina”.
JNS preguntó a Kaploun sobre el hecho de que Bélgica y Francia hubieran convocado a los enviados estadounidenses destinados allí -Bill White y Charles Kushner, respectivamente- por denunciar públicamente lo que, según ellos, era odio hacia los judíos en esos países. “El Departamento de Estado analiza cada caso y decide cómo queremos abordarlo, a qué niveles queremos tratarlo”, explicó Kaploun a JNS.
“Bill White ha tomado posición no solo sobre el antisemitismo, sino también sobre la vulneración de los derechos religiosos en materia de circuncisión y sacrificio de animales, lo que también afecta a la comunidad musulmana”.
Kaploun explicó que, en su primera visita diplomática a Bélgica, acudió a una sinagoga de Lieja que había sido objeto de un ataque con cócteles molotov en marzo y se reunió con judíos belgas, que se mostraban consternados por el aumento del antisemitismo.
Las reuniones con funcionarios belgas dieron lugar a la protección militar de las comunidades de Bruselas, Amberes y Lieja, afirmó.
“Tres días después, detuvieron a tres adolescentes que habían sido contratados por el Gobierno iraní para lanzar un cóctel molotov contra una sinagoga y, como consecuencia, designaron al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista”, explicó Kaploun a JNS.
“En este trabajo, los pequeños detalles importan”, señaló. “La capacidad de hablar con los líderes, la capacidad de plantearles retos, la capacidad de pedirles que lo hagan mejor. Eso no se puede medir”.