Conozcan al rabino ortodoxo que lleva a líderes cristianos a Israel

“El Estado de Israel, para nosotros, como judíos ortodoxos, es el comienzo del florecimiento de la redención de nuestro pueblo”, declaró el rabino Elie Buechler a JNS. “Si esa no es su perspectiva, tampoco pasa nada”.

Christian clergymen attend a procession inside the Church of the Holy Sepulchre in Jerusalem's Old City on March 13, 2012. Photo by Nati Shohat/Flash90.
Clérigos cristianos participan en una procesión dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, el 13 de marzo de 2012. Foto de Nati Shohat/Flash90.

Tanto los cristianos como los judíos llevan miles de años considerando “santa” la tierra de Israel, pero la ubicación geográfica de esos lugares sagrados no coincide necesariamente.

El centro de la vida religiosa judía en Israel es el Muro de las Lamentaciones, el Kotel, pero los cristianos sienten un mayor apego por la Iglesia del Santo Sepulcro, Nazaret, Belén y el Jordán.

JNS habló con el rabino Elie Buechler, director de programas y director adjunto de relaciones interreligiosas del Centro de Defensa de la Unión Ortodoxa, sobre cómo está intentando salvar esa brecha llevando a líderes religiosos a lugares como la Ciudad de David y la Cueva de los Patriarcas en Hebrón.

“Israel, desde una perspectiva sionista religiosa, es la patria del pueblo judío desde un punto de vista étnico e histórico, pero eso se remonta al pacto con Abraham, Isaac y Jacob”, afirmó Buechler. “Cuando llevamos a nuestros colegas cristianos a Israel, existe un lenguaje común en torno a la Biblia”.

El invierno pasado, Buechler llevó a Israel a líderes de grupos cristianos de diversas confesiones y regresó el domingo con 15 directores estatales de la Conferencia Episcopal Católica de Estados Unidos.

Tras el 7 de octubre, la Unión Ortodoxa, que se centra principalmente en cuestiones nacionales en Estados Unidos, se dio cuenta de que debía hacer más para promover las relaciones interreligiosas a nivel internacional, explicó.

“La mayor parte de nuestro trabajo se centra en la comunidad judía —la libertad de culto, la libre elección de colegio— aquí en Estados Unidos, y, obviamente, Israel es un componente fundamental de nuestra identidad como judíos ortodoxos y sionistas religiosos”, declaró a JNS. “Lo que reconocimos tras el 7 de octubre fue que las cuestiones relacionadas con Israel no habían formado parte de nuestra labor de creación de alianzas con otros grupos religiosos”, afirmó Buechler.

Los dispensacionalistas protestantes, que creen que la restauración del Estado contemporáneo de Israel es el cumplimiento de una profecía bíblica, se cuentan desde hace tiempo entre los más fervientes defensores cristianos del Estado judío en Estados Unidos y representan hasta una cuarta parte de la población, todas las confesiones incluidas.

A diferencia de los dispensacionalistas, los católicos romanos —que constituyen la confesión cristiana más numerosa de Estados Unidos— sostienen que la refundación del Estado moderno de Israel en 1948 no tiene ninguna consecuencia teológica. La Santa Sede no reconoció a Israel hasta después de la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993.

Buechler declaró a JNS que es importante que los judíos comprendan las múltiples perspectivas cristianas sobre Israel. “El Estado de Israel, para nosotros como judíos ortodoxos, es el comienzo del florecimiento de la redención de nuestro pueblo”, afirmó. “Si esa no es su perspectiva, tampoco pasa nada”.

Muchos responsables israelíes han criticado al Vaticano desde el 7 de octubre por las declaraciones del papa Francisco —fallecido en 2025— y de otros responsables católicos sobre la actuación de Israel en Gaza.

“Según algunos expertos, lo que está ocurriendo en Gaza tiene las características de un genocidio”, afirmó el papa Francisco en un libro de entrevistas publicado en 2024.

Tras su ascensión al trono de San Pedro en 2025, el papa León reconoció la existencia de “malentendidos” entre judíos y católicos.

Buechler señaló que las acusaciones de que Israel está cometiendo un “genocidio” pueden contribuir al odio hacia los judíos.

“Es importante que nuestros socios comprendan que las acusaciones de ‘genocidio’ u otras formas de acusación contra el Estado judío dan credibilidad al antisemitismo que estamos viendo hoy en día”, declaró a JNS. “No se puede hacer tal afirmación sin comprender las repercusiones”.

Esos malentendidos han ido a veces en la dirección contraria, como cuando la policía israelí impidió al patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, celebrar misa en el Santo Sepulcro en marzo por motivos de seguridad “por primera vez en siglos”.

“Este incidente constituye un grave precedente y hace caso omiso de la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén”, declaró el Patriarcado Latino.

Buechler reconoció que muchos israelíes “no comprenden del todo” la sensibilidad que muchos cristianos tienen respecto a los lugares sagrados.

Afirmó que la Unión Ortodoxa, como miembro del Comité Judío Internacional para las Consultas Interreligiosas, había “implorado a los responsables gubernamentales de Israel que reconocieran este punto ciego”.

“Estas faltas de comunicación y malentendidos pueden estallar de muchas formas diferentes”, señaló. “Vimos lo mismo cuando varios soldados israelíes profanaron una estatua de María en el Líbano”. “Un soldado israelí, que cree que se lo está pasando bien, no se da cuenta del odio y del impacto que ese tipo de acto puede tener”, declaró Buechler a JNS. “El ejército y el Gobierno israelíes están empezando por fin a reconocer el problema que nos ocupa”.

Independientemente de los defectos que pueda haber en la forma en que Israel equilibra las necesidades religiosas de las tres principales religiones abrahámicas, Buechler señaló que llevar a líderes cristianos a Israel es una forma de demostrar que el “delicado equilibrio” entre esas religiones sigue funcionando.

“Creo que lo que resultará evidente mientras estemos allí es que, en realidad, el único lugar de la región donde los cristianos practican libremente su culto y disfrutan de las libertades de las que pueden gozar es Israel”, declaró a JNS.

Andrew Bernard es el corresponsal en Washington de JNS.org.