Arqueólogos descubren que el antiguo Reino de Israel aprovechaba sus talleres todo el año

Un estudio sobre Tel Shikmona revela cómo los trabajadores reutilizaban los mismos espacios para prensar aceitunas, guardar animales, tejer y teñir de escarlata.

La torre principal del campus Monte Carmelo de la Universidad de Haifa, el 23 de diciembre de 2025. Foto: Sharon Leibel/TPS-IL.
La torre principal del campus Monte Carmelo de la Universidad de Haifa, el 23 de diciembre de 2025. Foto: Sharon Leibel/TPS-IL.

Durante el siglo VIII a. e. c., los espacios de trabajo de Tel Shikmona, un sitio industrial fortificado de la costa del Monte Carmelo al sur de la actual Haifa, controlado por el Reino de Israel, se adaptaban a distintas actividades según la estación en lugar de tener un único uso permanente.

Así lo reveló un nuevo estudio de la Universidad de Haifa. Los hallazgos aportan nueva información sobre la forma en que el reino administraba la mano de obra y los recursos económicos, ya que los trabajadores reutilizaban los mismos espacios para distintas producciones a lo largo del año y aprovechaban al máximo las instalaciones existentes.

El estudio, publicado en la revista científica PLOS ONE, analizó restos microscópicos conservados en dos espacios de trabajo de entre 790 y 740 a. e. c., durante el reinado de Jeroboam II y el apogeo de la actividad industrial del lugar.

Tel Shikmona funcionaba como un pequeño centro de producción fortificado bajo el Reino de Israel y está considerado el mayor sitio conocido de producción de tinte escarlata de la Edad del Hierro en todo el Mediterráneo.

Excavaciones anteriores habían hallado allí más de 170 objetos vinculados a la producción de escarlata, en su mayoría manchados con el tinte, además de decenas de grandes vasijas de cerámica usadas para producir y aplicar tintes.

La nueva investigación indica que uno de los espacios sirvió en distintos momentos para prensar aceitunas, guardar animales y realizar tareas textiles, mientras que el otro conserva abundantes rastros de producción de escarlata y de procesamiento de aceitunas.

Golan Shlavy, director de las excavaciones en Tel Shikmona, afirmó que los hallazgos cuestionan la idea de que una gran instalación representa necesariamente el único uso de una estructura.

“Cuando los arqueólogos encuentran una prensa de aceite, la tendencia natural es decir: ‘Aquí producían aceite de oliva’. Sin embargo, la cosecha duraba un período relativamente corto a fines del otoño. Por lo tanto, para entender el uso del espacio, hay que preguntarse qué se hacía en la estructura durante el resto del año”, explicó Shlavy.

Los investigadores identificaron una piedra para triturar aceitunas y marcas de aceitunas en el sedimento, además de estiércol y huellas de pisoteo que indican que la misma zona se usó luego como corral.

Por su parte, dos pesas de telar halladas en su posición original revelaron la actividad textil del lugar.

En el segundo espacio aparecieron conchas trituradas para obtener el escarlata, marcas de huesos de aceituna, una pesa de prensa y fragmentos de vasijas de teñido con restos del tinte.

En conjunto, las pruebas sugieren un ciclo estacional con el prensado de aceitunas en otoño, el cuidado de animales en invierno y el trabajo textil en primavera, aunque todavía no está claro en qué época del año se producía el escarlata.

Las capas de estiércol cubiertas de ceniza indican que los trabajadores preparaban el espacio entre un uso y otro, y los investigadores creen que la ceniza servía para desinfectar, reducir los olores y controlar las plagas.

Los hallazgos también muestran que los rastros microscópicos conservados en el suelo pueden revelar actividades difíciles de detectar en una excavación convencional y ofrecen a los arqueólogos otra forma de reconstruir el uso de los antiguos sitios de producción.