El líder del partido Otzmá Yehudit Itamar Ben Gvir afirmó el jueves que, como ministro de Defensa, propondría un “cambio drástico” en el código ético de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y reemplazaría el valor de la “pureza de las armas” por el de la “rectitud de las armas”.
Ben Gvir hace campaña para ocupar el Ministerio de Defensa después de las elecciones a la Knéset del 27 de octubre, aunque el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo el miércoles a Galei Tzahal (Radio del Ejército) que esa cartera debe quedar en manos de su partido, el Likud.
“Los soldados de las FDI deben ir a la batalla sabiendo que libran una guerra justa”, escribió en hebreo en X Ben Gvir, actual ministro de Seguridad Nacional del Estado judío.
Para Ben Gvir, la norma rectora de las tropas debería ser la enseñanza talmúdica “si alguien viene a matarte, levántate y mátalo primero”.
El funcionario dijo que también eliminaría la expresión que limita el uso de la fuerza “solo en la medida necesaria”, borraría la disposición que prohíbe dañar a no combatientes y a prisioneros de guerra y suprimiría las referencias a los “valores morales universales”.
En cambio, el código pondría el acento en la moral judía, la Biblia, la ley judía y la tradición judía, explicó.
“El primer objetivo de las FDI es ganar la guerra y derrotar de forma decisiva a los enemigos del Estado de Israel y del pueblo de Israel”, escribió.
La ética de combate de las FDI, conocida como “pureza de las armas”, se remonta a fines de la década de 1930, cuando la comunidad judía tomó las armas durante la Gran Revuelta Árabe.
טוהר הנשק OUT, צדקת הנשק IN!
— איתמר בן גביר (@itamarbengvir) October 15, 2026
כשר הביטחון הבא אני מתכוון להוביל שינוי דרמטי בקוד האתי של צה״ל, ״רוח צה״ל״.
קודם כל, נגדיר בצורה ברורה: המטרה הראשונה של צה״ל היא לנצח במלחמה ולהכריע את אויבי מדינת ישראל ועם ישראל!
נחליף את ערך ״טוהר הנשק״ בערך ״צדקת הנשק״. חיילי צה״ל צריכים לצאת… pic.twitter.com/Y8020K5LD7
En la década de 1990 quedó consagrada en el código “El Espíritu de las FDI”, que establece que los soldados “no usarán sus armas ni su poder para dañar a civiles no involucrados ni a prisioneros”.
El código sostiene además que “cada persona tiene un valor intrínseco, sin importar su origen étnico, religión, nacionalidad, género o condición”.