El presidente israelí Isaac Herzog instó el domingo a las facciones de la Knéset a encarar las próximas consultas con “un corazón abierto” y a buscar la manera de evitar otras elecciones.
Durante la ceremonia estatal en memoria del primer presidente de Israel, Jaim Weizmann, en la Casa Weizmann de Rehovot, Herzog dijo que el miércoles recibirá los resultados oficiales de las elecciones de manos del presidente del Comité Central de Elecciones, el juez Noam Sohlberg, vicepresidente de la Corte Suprema, y que luego comenzará las consultas en la Residencia del Presidente.
“Ya dije que espero que los representantes vengan con una actitud abierta, y hoy agrego: con un corazón abierto. Vengan a escuchar y a ser escuchados, a compartir ideas y a encontrar soluciones creativas para evitar otra ronda electoral”, afirmó Herzog.
הבחירות הסתיימו ותוצאות הבחירות הן עובדה קיימת - זה הזמן למנהיגים כולם לעצור את הטיפוס על העצים ולהתמקם מול המציאות הזו. השבוע בבית הנשיא, ננסה להניח סולמות, כדי לאפשר למנהיגים - להתמקם מול המציאות הזו, בצורה שקולה וזהירה.
— יצחק הרצוג Isaac Herzog (@Isaac_Herzog) November 1, 2026
דברים שאמרתי היום בטקס האזכרה הממלכתי לנשיא הראשון של… pic.twitter.com/w9PMaF7xQP
Además, Herzog instó a los líderes políticos a dejar atrás sus posiciones de campaña y enfrentar la realidad poselectoral.
“Las elecciones terminaron. Los resultados electorales son un hecho. Son una realidad. Esta semana, en la Residencia del Presidente, intentaremos poner escaleras para que nuestros líderes puedan bajar y enfrentar esta realidad de forma mesurada y cuidadosa”, sostuvo.
El recuento electoral le dio al bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu 53 de los 120 escaños de la Knéset, por debajo de los 61 necesarios para una mayoría, mientras que el bloque opositor obtuvo 48 escaños y los partidos árabes, 19.
El Likud se mantuvo como el partido más grande, con 27 escaños, seguido por Yashar, con 21.
Los resultados oficiales se publicarán el miércoles, lo que le dará a Herzog plazo hasta el 11 de noviembre para encargarle a un legislador la formación del gobierno.
No tiene por qué ser el líder del partido más votado, por lo que Netanyahu no tiene garantizada esa oportunidad.
El sábado, Netanyahu advirtió contra la cooperación con los diputados árabes Mansur Abbas y Ahmad Tibi, mientras el presidente de Yashar Gadi Eisenkot planteaba sus condiciones para formar el próximo gobierno.
“La cooperación con Mansur Abbas y Tibi es un desastre para Israel”, escribió Netanyahu en X el sábado por la noche.
Por su parte, Eisenkot afirmó el sábado en un comunicado que cualquier diputado que acepte sus cuatro principios fundamentales podría ser un socio potencial para formar el próximo gobierno de Israel.
Las condiciones de Eisenkot incluyen reconocer a Israel como un Estado judío, democrático, liberal e igualitario; comprometerse con los valores de la Declaración de Independencia; establecer el servicio militar, nacional o civil obligatorio para todos los ciudadanos israelíes, y reconocer a Hamás como organización terrorista y la obligación de destruir su poder militar y de gobierno en la Franja de Gaza.
“Todo miembro de la Knéset dispuesto a suscribir estos principios es un posible socio en el camino hacia la creación de un nuevo y mejor gobierno para Israel”, escribió Eisenkot en X.
Luego, el domingo, el ex primer ministro israelí Naftali Bennett anunció que su facción, Beyajad (Juntos), recomendará a Herzog que le encargue a Eisenkot la formación del próximo gobierno.
“Durante toda la campaña electoral prometí respetar la decisión del votante, y eso es lo que estoy haciendo ahora. Por eso decidí que la facción Beyajad le recomendará al presidente que se le encomiende a Gadi Eisenkot la formación del gobierno. ¡Buena suerte, Gadi!”, escribió Bennett en X.
El proceso de formación del gobierno sigue un calendario fijado por ley, y el primer candidato que designe Herzog tendrá 28 días, con una posible prórroga de 14, para formar una coalición.
Si no lo logra, el presidente puede encargarle la tarea a otro candidato durante 28 días.
Si ese intento también fracasa, o si el presidente determina que no hay posibilidad de formar gobierno, al menos 61 diputados tienen 21 días para pedirle al presidente que designe a un candidato alternativo, que a su vez tendrá 14 días para formar gobierno.
Si no se logra establecer un gobierno, se convocarían nuevas elecciones unos 90 días después, un escenario que Herzog prometió intentar evitar.
“Realmente, de verdad, haré todo lo que pueda para que no haya elecciones repetidas”, afirmó Herzog.