El viernes, terroristas en Líbano dispararon cohetes contra Israel, con el objetivo de atacar Nahariya, Acre y los suburbios de Haifa, dos días después de que Israel matara a un alto comandante de Hezbolá en Beirut.
Aproximadamente a las 2 de la tarde del viernes, el Comando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ordenó a los residentes de la zona afectada que buscaran refugio.
Horas antes, un dron explosivo lanzado por Hezbolá penetró en Israel e hirió a dos soldados, uno de gravedad y el otro con heridas leves, cerca de la frontera, según informaron las FDI.
Los soldados fueron evacuados a un hospital y sus familias fueron notificadas, de acuerdo a la Unidad de Portavoces de las FDI, añadiendo que esto constituía “una violación adicional de los acuerdos de alto el fuego por parte de la organización terrorista Hezbolá”.
En otro incidente ocurrido el viernes, Hezbolá lanzó varios drones explosivos que hirieron a un soldado de las FDI en el sur de Líbano. Las fuerzas de Hezbolá también dispararon proyectiles de mortero contra tropas israelíes.
“La Fuerza Aérea Israelí interceptó con éxito un lanzamiento, y los proyectiles de mortero impactaron cerca de los soldados”, sin causar heridos, según el comunicado.