La mayoría de los centros de votación en Israel abrieron a las 7 a. m. del martes 27 de octubre para las elecciones de la 26.ª Knéset, y permanecerán abiertos hasta las 10 p. m. Algunos centros funcionarán con horarios más reducidos.
Unos 7.33 millones de israelíes tienen derecho a voto, según las cifras de la Comisión Electoral Central de Israel a fecha de 6 de septiembre, lo que supone un aumento de 543,177 personas desde las anteriores elecciones celebradas hace cuatro años. La comisión ha registrado 12,018 colegios electorales ordinarios en todo el país, incluidos 6,208 colegios accesibles.
Serán las primeras elecciones generales del país desde la masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre de 2023.
El día de las elecciones en Israel es festivo nacional, por lo que se prevé que cierren los colegios, las guarderías y la mayoría de los lugares de trabajo. Los votantes eligen listas de partidos en lugar de elegir directamente a un primer ministro. Las listas deben obtener al menos el 3.25 % de los votos válidos para entrar en la Knéset.
La votación de los militares comenzó el 21 de octubre en las bases y puestos avanzados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en todas las zonas de operaciones, incluidas Gaza, Líbano y Siria. Según las FDI, se habilitaron más de 850 colegios electorales, muchos de ellos móviles, y la votación continuó durante todo el día de las elecciones, siempre que las necesidades operativas lo permitieran.
Los diplomáticos israelíes con derecho a voto destinados en el extranjero y sus familiares comenzaron a votar el 15 de octubre. El presidente Isaac Herzog asistió a la inauguración de la votación en la embajada de Israel en Bakú, Azerbaiyán, donde calificó las elecciones de “celebración de la democracia” e instó a los ciudadanos a votar.
Representación proporcional
La democracia israelí se basa en un sistema parlamentario de representación proporcional. Esto significa que los ciudadanos israelíes no votan directamente por un primer ministro ni por representantes de distrito. Votan por un partido que se presenta en una única circunscripción nacional, en la que el órgano legislativo —la Knéset— cuenta con 120 escaños.
Un voto a favor de un partido es un voto a favor de una lista de candidatos a la Knéset. Los 120 escaños se reparten proporcionalmente al número de votos que obtiene cada partido. Así, si un solo partido obtuviera el 50 % de los votos válidos, se aseguraría 60 escaños en la Knéset.
Ningún partido ha obtenido jamás la mayoría de los votos, por lo que todos los gobiernos se han formado mediante una coalición de partidos.
Además, los partidos deben obtener al menos el 3.25% de los votos válidos para entrar en la Knéset; los votos emitidos a favor de partidos que no alcancen este umbral electoral se descartan.
How do elections work in Israel? Who gets to vote? And how is Israel's prime minister chosen? 🇮🇱🗳️
— Israel ישראל (@Israel) October 23, 2026
Here's a simple guide to Israeli democracy, from casting a ballot to forming a government. pic.twitter.com/RUs8EJkjSv
Elección del primer ministro
Aunque normalmente el líder del partido mayoritario se convierte en primer ministro, no siempre es así. La ley establece que el presidente de Israel designe al miembro de la Knéset que tenga más posibilidades de formar una coalición para que asuma la tarea de formar gobierno.
El miembro de la Knéset designado debe presentar el proyecto de gobierno y sus directrices políticas ante la Knéset y obtener su aprobación antes de tomar posesión como primer ministro.
Si el miembro de la Knéset designado no puede hacerlo, el presidente designa a otro miembro para que lo intente.
Además, el primer ministro debe ocupar un escaño en la Knéset mientras ejerza como jefe de Gobierno. No se exige que los demás ministros sean diputados.
El presidente israelí es elegido por la Knéset para un mandato de siete años. El actual presidente de Israel, Isaac Herzog, tiene previsto finalizar su mandato en julio de 2028.
Más de un siglo de democracia
Una clasificación del Foro Económico Mundial de 2019 sitúa a Israel entre las veinte democracias más antiguas del mundo que han perdurado de forma ininterrumpida.
Aunque desde sus inicios Israel se ha enfrentado a “guerras, terrorismo, amenazas a la seguridad, agitaciones políticas y profundos cambios sociales”, siempre ha mantenido su compromiso con la democracia parlamentaria, afirma el Ministerio de Asuntos Exteriores.
“La democracia israelí nació en la adversidad. Su perdurabilidad es uno de los mayores logros del país”, añade. “Ciudadanos judíos, musulmanes, cristianos y drusos, de las ciudades y del campo, religiosos y laicos, de todos los orígenes y comunidades, participarán [el 27 de octubre] en el mismo proceso democrático. Puede que discrepen profundamente sobre el futuro de Israel, pero cada uno tiene un voto igual a la hora de determinarlo”, afirma el ministerio.