El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, y el presidente del Comité de Constitución, Ley y Justicia, Simcha Rothman, presentaron el martes la siguiente fase del plan de reforma judicial del Partido Sionista Religioso, en la que piden cambios que, según afirman, restablecerían el equilibrio entre los poderes del Estado.
El plan contempla dividir la función del fiscal general entre un asesor jurídico del gobierno y un funcionario independiente que supervise los procesos penales, regular la revisión judicial, modificar los procedimientos de nombramiento y gestión del Tribunal Supremo, fortalecer la Knéset y ampliar la protección de los acusados en los procesos penales.
Smotrich afirmó que el partido que lidera exigirá la implementación del programa si se une al próximo gobierno tras las elecciones israelíes del 27 de octubre. Señaló que se prevé el nombramiento de 10 magistrados del Tribunal Supremo, un fiscal general y un fiscal del Estado durante la próxima legislatura de la Knéset.
La propuesta también incluye la posibilidad de que los ministros nombren asesores legales en sus ministerios y una “cláusula de anulación” que permitiría a los legisladores revocar fallos de la Corte Suprema.
“El gobierno podrá gobernar, la Knéset podrá legislar y el sistema judicial operará dentro de los límites de su autoridad”, escribió Smotrich en una publicación de X anunciando el plan. “Ya hemos impulsado reformas en el sistema judicial y, con la ayuda de Dios, en el próximo período completaremos la tarea”.