Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanecerán en la zona de seguridad del sur de Líbano, neutralizarán las amenazas de Hezbolá y desmantelarán la infraestructura terrorista, declaró el lunes por la noche el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Netanyahu emitió la declaración conjunta con el ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir, tras una reunión sobre seguridad en la que también participó el jefe del Comando Norte del ejército, el mayor general Rafi Milo.
Según el comunicado, “las FDI seguirán actuando con determinación para neutralizar las amenazas contra nuestros soldados y nuestros ciudadanos, desmantelar la infraestructura terrorista y mantener la zona de seguridad en el sur de Líbano”.
“El primer ministro, el ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor dejaron claro que la seguridad de los ciudadanos israelíes y de las fuerzas de las FDI seguirá siendo su principio rector sin concesiones”, añadió.
En una declaración en vídeo aparte, difundida el lunes por la noche, Katz afirmó que las FDI cuentan con “pleno respaldo” y “total libertad de acción para operar con decisión contra cualquier amenaza, ya sea en el sur de Líbano, en la Franja de Gaza o en cualquier otro lugar donde sea necesario defender al Estado de Israel”.
“La seguridad de los ciudadanos israelíes y la seguridad de nuestras fuerzas están por encima de cualquier otra consideración”, declaró el ministro de Defensa en hebreo.
“Nuestros soldados y comandantes actúan con valentía, eliminando amenazas y defendiendo, día y noche, a los residentes del norte, del sur y a todos los ciudadanos israelíes”, añadió. “Las FDI permanecerán en la zona de seguridad de Líbano para proteger a las comunidades del norte, frustrar las amenazas y destruir la infraestructura terrorista en la zona, tanto subterránea como en la superficie”.
Netanyahu, Katz y otros altos funcionarios israelíes, incluido el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, han insistido repetidamente en los últimos días en que las fuerzas terrestres de las FDI continuarán operando en Líbano hasta que se neutralice la amenaza que representa allí el grupo terrorista Hezbolá, respaldado por Irán.
El ejército israelí permanecerá en el sur de Líbano “mientras sea necesario para proteger a nuestra gente” del ejército títere iraní, subrayó Netanyahu el domingo en la Cumbre Internacional de Política JNS en Jerusalén. “El motivo es perfectamente comprensible; a ningún país se le pediría lo contrario”.
Estas declaraciones se produjeron en medio de la frustración expresada por el presidente estadounidense Donald Trump hacia Jerusalén por los ataques aéreos en Líbano, que, según él, podrían haber puesto en peligro su acuerdo de paz con el régimen iraní.
Preguntado el lunes por CBS News sobre la insistencia de Netanyahu en mantener una presencia israelí en la frontera norte de Israel, Trump respondió: “No les voy a decir lo que voy a hacer, pero se solucionará”.
“Soy una persona que resuelve problemas. Resuelvo los problemas muy rápido, incluso con Bibi”, dijo el presidente a los periodistas en la Casa Blanca.
Irán ha recalcado que la implementación del Memorando de Entendimiento con Washington está supeditada a que el Estado judío ponga fin a las operaciones militares contra Hezbolá y a que Washington levante las sanciones, incluidas las impuestas a las exportaciones de petróleo.
Trump advirtió a Teherán que controle a sus aliados en Líbano o se enfrentará a un ataque. “Irán debe impedir de inmediato que sus aliados mejor pagados en Líbano causen problemas”, escribió Trump en una publicación de Truth Social el domingo. “Si no lo hacen, volveremos a atacar a Irán con mucha fuerza, como hicimos la semana pasada, ¡pero aún más fuerte!”.