El personal de seguridad no encontró nada anormal a bordo de un avión de Delta Air Lines en el aeropuerto internacional Ben Gurión tras una amenaza de bomba anónima recibida el martes por la mañana. Así lo informó la Autoridad de Aeropuertos de Israel, que agregó que las operaciones volvieron a la normalidad.
Todos los pasajeros bajaron del avión sanos y salvos después de que la aeronave fuera trasladada a una pista alejada, indicó la Autoridad en un comunicado en hebreo publicado en X.
El avión, que llegaba desde Estados Unidos, había sido derivado a la zona aislada tras un aviso anónimo de que había una bomba a bordo, informaron antes medios israelíes.
La advertencia anónima llegó cuando el avión ya se aproximaba al aeropuerto internacional Ben Gurión, según el Canal 12 de Israel.
De acuerdo con el informe, los responsables de seguridad creen que la amenaza era falsa, pero, por precaución, el personal de seguridad del aeropuerto y la Policía de Israel inspeccionaron la aeronave para descartar cualquier peligro.
A fines del mes pasado, un copiloto omaní de un vuelo de Flydubai de Dubái a Tel Aviv fue neutralizado cuando intentaba tomar el control del avión para estrellarlo contra la terminal de pasajeros del aeropuerto Ben Gurión y matar a la mayor cantidad de personas posible.
La aeronave transportaba a 182 personas, entre ellas 174 pasajeros, en su mayoría israelíes.
El sospechoso, Hamam al Hamami, de 29 años, se encuentra detenido en los Emiratos Árabes Unidos, que encabezan la investigación del atentado terrorista con la participación prevista de las autoridades israelíes.
La semana pasada, el presidente israelí Isaac Herzog envió una carta al capitán de Flydubai Smit Machchhar en la que le expresó el “profundo agradecimiento” del Estado judío por su papel para evitar una catástrofe después de que Al Hamami lo hiriera de gravedad.
“Su capacidad para encontrar la fuerza para sobreponerse al dolor, enfrentar la amenaza inmediata a su vida y actuar con buen juicio demuestra la fortaleza de su carácter y el gran valor que posee”, escribió Herzog.
Mientras tanto, un avión de carga de Ethiopian Airlines no fue autorizado a ingresar al espacio aéreo israelí después de que las autoridades descubrieran que uno de los pilotos a bordo era ciudadano indonesio, informó el martes Ynet.
El avión, que despegó de Adís Abeba en la madrugada del lunes, dio media vuelta y arrojó combustible al mar, y el piloto fue reemplazado en Etiopía por otro autorizado a ingresar a Israel, según el informe.
Israel no tiene relaciones diplomáticas con Indonesia.
Las autoridades israelíes recibieron la lista de la tripulación recién después del despegue, pese a que las instrucciones exigen a las aerolíneas extranjeras presentarla de antemano.