El gobierno argentino anunció el lunes que presentará cargos penales contra una empresa israelí por operar en las Islas Malvinas.
Esta medida se produjo pocos días después de que el presidente argentino, Javier Milei, prometiera sancionar a las compañías petroleras que realizan perforaciones en el territorio británico de ultramar en el Océano Atlántico Sur, intensificando así la disputa territorial que data de hace dos siglos.
La acción legal planeada contra la compañía energética israelí Navitas Petroleum se produjo tras la noticia de que tiene previsto realizar perforaciones en alta mar en el archipiélago con la empresa británica Rockhopper, lo que provocó una tormenta diplomática a principios de este año a pesar de las florecientes relaciones bilaterales entre Israel y Argentina.
En aquel momento, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, informó a Argentina de que el gobierno israelí no estaba involucrado ni tenía control alguno sobre las operaciones de Navitas.
El gobierno argentino ya había sancionado a la empresa israelí por realizar operaciones de perforación petrolífera sin autorización, basándose en una resolución de las Naciones Unidas de 1976 que establecía que ni Argentina ni el Reino Unido pueden tomar decisiones unilaterales sobre el territorio mientras continúen las negociaciones sobre la soberanía de las Malvinas.
La cuestión de las islas, conocidas por los argentinos como Las Malvinas, es un tema que genera controversia constantemente en Buenos Aires.
Un portavoz del embajador argentino en Israel y de la oficina del primer ministro israelí en Jerusalén declinó hacer comentarios el martes.