China pidió el miércoles a Irán que restablezca la navegación normal a través del estrecho de Ormuz.
Según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, comunicó por teléfono a su homólogo iraní, Abbas Araghchi, que si bien la soberanía y la seguridad de Irán en esta vía marítima estratégica deben ser respetadas y salvaguardadas, también deben garantizarse la libertad y la seguridad de la navegación.
Wang afirmó que existe un amplio interés internacional en la reapertura del estrecho y describió la situación como una etapa crítica de transformación, con una oportunidad para la paz. Reiteró el apoyo de China al mantenimiento del alto al fuego y a la continuación de las negociaciones, señalando que estos esfuerzos benefician a Irán, a la región y al resto del mundo.
Wang añadió que Pekín sigue dispuesto a ayudar a aliviar las tensiones y a promover mejores relaciones entre los países de la región.
Las fuerzas navales estadounidenses comenzaron el lunes a aplicar un bloqueo marítimo a los puertos iraníes. El estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas, se extiende a lo largo de unos 34 kilómetros entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán. Teherán ha ejercido durante mucho tiempo un control de facto sobre esta vía marítima, por donde transita aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró el miércoles que Estados Unidos está intentando aumentar la presión sobre Irán a través de China, que era el mayor comprador de petróleo iraní antes de la guerra.
“Creemos que con este bloqueo en el estrecho se detendrán las compras chinas”, dijo Bessent. “Dos bancos chinos recibieron cartas del Tesoro de Estados Unidos -no voy a identificarlos-, pero les dijimos que si podemos demostrar que hay dinero iraní fluyendo a través de sus cuentas, estamos dispuestos a imponer sanciones secundarias”.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también afirmó que el presidente estadounidense Donald Trump había recibido una garantía personal del presidente chino Xi Jinping de que China no está suministrando armas a Irán.
Irán obtuvo en secreto un satélite de reconocimiento de fabricación china a finales de 2024 y lo utilizó para ayudar a localizar posiciones militares estadounidenses en todo el Medio Oriente durante el reciente conflicto, según informó el Financial Times el miércoles.
De acuerdo al periódico, citando documentos militares iraníes filtrados, la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica tomó el control del satélite TEE-01B, fabricado por la empresa china Earth Eye Co., tras su lanzamiento desde China . Al parecer, el sistema proporcionó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria imágenes y coordenadas de bases estadounidenses antes y después de los ataques con misiles y drones ocurridos en marzo.
Como parte del acuerdo, el régimen iraní obtuvo acceso a las estaciones terrestres operadas por Emposat, con sede en Pekín, cuya red abarca Asia, América Latina y otras regiones, según informó el Financial Times .
Reuters afirmó que no pudo verificar de forma independiente el informe. Las agencias gubernamentales de Estados Unidos y China, así como las empresas involucradas, no respondieron a las solicitudes de comentarios.