Francia instó el domingo al líder de la Autoridad Palestina Mahmud Abás a revertir su decisión de postergar las elecciones legislativas y presidenciales hasta el 11 de septiembre de 2027.
El Ministerio de Relaciones Exteriores francés afirmó que el aplazamiento “priva una vez más al pueblo palestino del derecho a la expresión democrática en las urnas”.
Las elecciones legislativas estaban previstas para el 28 de noviembre de 2026 y las presidenciales para principios de 2027, mientras que las últimas elecciones generales de la Autoridad Palestina se celebraron en 2006.
“De ello dependen los principios democráticos que son el fundamento mismo del Estado de Palestina, que Francia reconoció”, sostuvo París al reclamar elecciones libres y transparentes.
La Cancillería francesa agregó que el apoyo a la construcción de instituciones palestinas sigue sujeto al cumplimiento de los compromisos asumidos en relación con el reconocimiento.
Francia, Australia, Canadá y el Reino Unido invocaron los compromisos palestinos de celebrar elecciones democráticas al anunciar sus reconocimientos.
París y Ottawa se refirieron a la promesa de votar en 2026 y el Reino Unido, a la de hacerlo dentro del año posterior a un alto el fuego, mientras que Australia mencionó en su declaración el compromiso de celebrar elecciones democráticas sin precisar una fecha.
El jurista Eugene Kontorovich se burló del comunicado en X: “Es noche de comedia en el Quai d’Orsay”, escribió, en referencia a la Cancillería francesa y a su descripción de los principios democráticos palestinos, y agregó en francés: “Très drôle!” (“¡Muy gracioso!”).
Its comedy night at the Quai d'Orsay: "the democratic principals that are the very foundation of the State of Palestine."
— Eugene Kontorovich (@EVKontorovich) October 11, 2026
Très drôle! https://t.co/8di7md72r2
En diálogo con JNS, Kontorovich, profesor de Derecho en la Universidad George Mason e investigador principal en temas jurídicos de la Advancing American Freedom Foundation, sostuvo que el reconocimiento francés de un Estado palestino se basó en un Estado democrático imaginario y no en la realidad del gobierno palestino.
“Nunca existió la perspectiva de un Estado palestino democrático. Casi no hay Estados árabes democráticos en Medio Oriente”, afirmó.
Kontorovich señaló que la postergación de las elecciones también dejó en evidencia los límites de la influencia francesa sobre la dirigencia palestina.
“Muestra la poca influencia que tiene Francia. Reconocen este Estado palestino, amenazan con sanciones a Israel para tratar de influir en la conducta del gobierno israelí, y no lo lograron, y no pueden influir en la conducta de Abás”, sostuvo.
El AIPAC también criticó el comunicado en X.
“La dirigencia palestina les vendió una promesa vacía a franceses, británicos y canadienses, y esos gobiernos la compraron con entusiasmo. Tan desesperados por avergonzar a Israel, terminaron avergonzados ellos”, escribió la organización.
El investigador principal del Foro Kohelet especializado en derecho internacional Avraham Russell Shalev dijo a JNS que el apuro por reconocer un Estado palestino eclipsó cualquier análisis sobre cómo se gobernaría ese futuro Estado.
“Gran parte del mundo occidental tiene tanto apuro por reconocer un Estado palestino que no le importa en absoluto cómo será realmente ese Estado”, afirmó.
Shalev sostuvo que los gobiernos que reconocieron un Estado palestino “abandonaron por completo la idea de tierra por paz”, ya que exigen tierra y un Estado para los palestinos sin esperar paz a cambio.
“No hay ninguna exigencia real ni ninguna expectativa real de que haya una sociedad democrática, de que haya una sociedad pacífica, de que renuncien a su deseo de destruir Israel”, advirtió.
Shalev señaló que el reconocimiento es una prerrogativa de cada país y que los gobiernos que reconocieron un Estado palestino podrían revertir su decisión.
“Pero no hay ninguna obligación de que eso ocurra, y casi con seguridad no ocurrirá”, agregó.
Abás ejerce el poder en Ramala desde hace más de dos décadas y, tras un mandato de cuatro años que comenzó el 15 de enero de 2005, permaneció en el cargo sin ser reelegido.
El sábado, el dirigente de 90 años emitió un decreto que convoca a elecciones presidenciales y legislativas para el 11 de septiembre de 2027.
El decreto se dictó tras una decisión del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina y consultas con facciones y fuerzas políticas palestinas, informó la agencia de noticias Wafa, de la Autoridad Palestina.
La medida “se produce en medio de continuos ataques militares israelíes, la expansión de los asentamientos, la violencia de los colonos y reiteradas incursiones israelíes en toda Cisjordania, incluida la Jerusalén Este ocupada”, agregó la agencia.
Abás ya había emitido en julio un decreto que fijaba las elecciones legislativas para el 28 de noviembre en Judea y Samaria, Jerusalén Este y la Franja de Gaza, y en 2021 había convocado unos comicios similares que luego canceló.
Si finalmente se celebra, la votación sería la primera desde enero de 2006, cuando Hamás derrotó al partido Fatah de Abás.
Tras la victoria del grupo terrorista estalló una violenta guerra civil entre facciones, que culminó en 2007 con la toma del control de la Franja de Gaza por parte de Hamás y dejó a Abás gobernando en Ramala, centro administrativo de la Autoridad Palestina, situado en los montes de Judea, en la región de Binyamín, en Samaria.
“La verdadera razón por la que la Autoridad Palestina no celebra elecciones es que no quiere que gane Hamás”, dijo Shalev a JNS.
El canciller israelí Gideon Saar calificó el sábado por la noche a Abás de “dictador corrupto” que “una vez más engañó a la comunidad internacional”.
“Su intento de arrastrar a Israel a esto, al afirmar falsamente que Israel puso obstáculos para la celebración de elecciones, es otra mentira ridícula destinada a eludir la responsabilidad y la rendición de cuentas”, agregó.
Saar mencionó otras afirmaciones falsas de Abás sobre reformas que nunca se aplicaron, como el fin de los pagos a terroristas palestinos y sus familias y el cese de la incitación en el sistema educativo palestino.
“Desde hace más de veinte años, Abás vende lo mismo: mentiras”, sostuvo Saar.
Para septiembre de 2025, otros 21 países habían reconocido un Estado palestino desde la masacre del 7 de octubre de 2023 encabezada por Hamás, que desató la guerra de Israel contra el grupo terrorista en Gaza, entre ellos Francia, Australia, Canadá y el Reino Unido, según una infografía del Consejo de Relaciones Exteriores.
En septiembre de 2026, el Reino Unido, Francia y Canadá figuraron entre los 12 países que anunciaron planes para restringir el comercio con las comunidades israelíes de Judea y Samaria, lo que llevó a Jerusalén a adoptar contramedidas.
El Movimiento Regavim y otras cinco organizaciones israelíes pidieron el lunes al primer ministro Benjamin Netanyahu que ordene el cierre del Consulado General de Francia en Jerusalén, por lo que describieron como injerencia francesa en la soberanía israelí y actividades antiisraelíes.
El pedido, firmado también por el Movimiento por la Soberanía, Mi Israel, Ad Kan, Artzenu y el Foro Kohelet, llega después del cierre del consulado británico en Jerusalén la semana pasada.
Las organizaciones instaron a Netanyahu a adoptar una recomendación que, según informes, el Ministerio de Relaciones Exteriores formuló en agosto de 2025 para cerrar la misión francesa.
“No hay justificación para otorgarle a Francia un trato preferencial después de sus esfuerzos por impulsar sanciones contra israelíes […] y promover medidas contra el Estado de Israel en las Naciones Unidas”, escribieron.