António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, declaró, en vísperas del tercer aniversario del 7 de octubre, que el dolor “persiste para las familias que perdieron a sus seres queridos, para los supervivientes y para todos aquellos cuyas vidas cambiaron para siempre”.
“Los secuestradores sometieron a los rehenes a horribles abusos durante su cautiverio, incluyendo tortura y otras formas de trato cruel, inhumano o degradante, así como violencia sexual”, afirmó Guterres. “Estos horrores no deben repetirse jamás”.
El jefe saliente de la ONU mencionó los relatos de antiguos rehenes “sobre el tormento inimaginable que ellos y otros cautivos soportaron mientras permanecían retenidos en Gaza en condiciones deplorables, así como la angustia y la incertidumbre que sufrieron sus familias durante todo el cautiverio”.
También se refirió a las familias israelíes, “cuyos mundos fueron destrozados aquel día”, y a los supervivientes, “que siguen cargando con profundas secuelas físicas y emocionales”.
Han surgido tensiones entre el jefe de la ONU y el Estado judío debido a las duras críticas de Guterres contra Israel y a un mensaje publicado poco después del 7 de octubre que pareció justificar los ataques terroristas liderados por Hamás.
En su nuevo mensaje, señaló lo que, según él, han sido “las devastadoras hostilidades que siguieron” a los ataques del 7 de octubre, que han “infligido un sufrimiento incalculable a los palestinos de Gaza, incluyendo una pérdida masiva de vidas, desplazamientos y destrucción”.
Su segundo mandato, que es el último, finaliza el 31 de diciembre.