Un hotel de cuatro estrellas de Dublín canceló en mayo la reserva de 70 habitaciones que la comunidad judía local había hecho para una conferencia sobre la lucha contra el antisemitismo, en lo que el gran rabino de Irlanda Yoni Wieder calificó de aparente “vergüenza”.
El Herbert Park Hotel no dio a los organizadores ningún motivo para negarse a recibir la conferencia de Enviados Especiales y Coordinadores para la Lucha contra el Antisemitismo (SECCA, por sus siglas en inglés), que terminó el miércoles en Dublín, de acuerdo con el exministro de Justicia irlandés Alan Shatter.
Shatter le dijo a JNS que el hotel había confirmado en abril el alojamiento para 70 delegados y que los organizadores se reunieron con la gerencia el 7 de mayo para hablar de las instalaciones para la conferencia.
Shatter calificó la cancelación como un “ejemplo del creciente antisemitismo en Irlanda” y señaló que se consiguió un lugar alternativo.
En su discurso ante el foro de la SECCA el martes, Cohen contó que le explicó a la gerente general del hotel que el encuentro reuniría a líderes de comunidades judías y a funcionarios designados por los gobiernos para combatir el antisemitismo, en su mayoría no judíos, y que también le detalló su vínculo con la Presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea y la participación prevista de ministros.
“Mientras hablaba, noté que su actitud cambiaba. Había una tensión que antes no existía. Entonces me hizo una pregunta para la que simplemente no estaba preparado”, relató Cohen.
La pregunta, según Cohen, fue: “¿Estarán involucradas las FDI?”, en alusión a las Fuerzas de Defensa de Israel.
“Recuerdo que la miré y me pregunté si había escuchado bien”, dijo.
Shatter, que es judío, no asistió a esa reunión, pero contó que Cohen lo puso al tanto inmediatamente después y que los organizadores aclararon que la conferencia no tenía ninguna relación con las FDI.
“Tras nuestra reunión y después de una cuidadosa consideración, lamento informarles que la dirección decidió que no podremos acoger el evento en el hotel en esta ocasión”, escribió el hotel en un correo electrónico del 8 de mayo, revisado por JNS, que no daba ninguna razón para la decisión.
Cuando los organizadores preguntaron si su reserva confirmada de 70 habitaciones seguía vigente, el hotel respondió que las había liberado porque no habían proporcionado los datos de una tarjeta de crédito, le dijo Shatter a JNS.
Shatter aseguró que el hotel no había mencionado ese requisito ni en la correspondencia previa ni en la reunión del 7 de mayo.
“Básicamente, fue una excusa retroactiva para cancelar las reservas”, sostuvo.
Los organizadores consiguieron después otro hotel y otra sede para la conferencia, y al principio no hicieron público el incidente para no poner en riesgo el encuentro.
“No queríamos que una controversia pudiera sabotear la realización de la conferencia”, le dijo Shatter a JNS.
De acuerdo con Shatter, Cohen reveló el episodio el martes durante una recepción para los delegados en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irlanda y lo presentó como un ejemplo del creciente antisemitismo.
El hotel no había respondido a una solicitud de comentarios al cierre de esta edición.
“Si las cosas ocurrieron como se informó, es una auténtica vergüenza. Qué ironía que los delegados vengan a Dublín para una conferencia sobre la lucha contra el antisemitismo y se enteren de que su alojamiento original fue cancelado, al parecer, por la naturaleza misma de la conferencia a la que asistían”, le dijo a JNS el gran rabino Wieder.
“Ahora tenemos una cultura de la cancelación para cancelar eventos que tengan cualquier vínculo judío”, afirmó Shatter, para quien el incidente refleja “un patrón más amplio de cancelaciones que afectan a eventos judíos en Irlanda”.
A comienzos de este año, la Sala Nacional de Conciertos de Dublín, financiada por el gobierno, canceló un evento de recaudación de fondos para Magen David Adom, el servicio de emergencias médicas de Israel, que iba a incluir una lectura dramatizada de la obra October 7.
Shatter, que preside Magen David Adom Irlanda, dijo que la sala canceló el evento tras la presión de activistas antiisraelíes.
Los documentos que obtuvo mediante solicitudes de acceso a la información muestran que la sala consultó al embajador de Irlanda en Israel y a varios departamentos del gobierno antes de cancelar, aunque el contenido de esas recomendaciones fue censurado y Shatter está apelando esa decisión.
Israel anunció en diciembre de 2024 el cierre de su embajada en Dublín en respuesta a lo que calificó de “políticas antiisraelíes extremas” del gobierno irlandés, entre ellas su apoyo a la demanda por genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia y su reconocimiento de un Estado palestino.
El martes, líderes judíos de siete de las mayores comunidades de la diáspora se reunieron en el parque Herzog de Dublín para mostrar su apoyo a los judíos irlandeses y expresar su preocupación por el antisemitismo.
Cohen informó al Grupo de Trabajo contra el Antisemitismo de las Grandes Comunidades J7, integrado por líderes judíos de Argentina, Australia, Canadá, Francia, Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos, que Irlanda registró 143 incidentes antisemitas entre julio de 2025 y enero de 2026.
El censo irlandés de 2022 registró unas 2,200 personas que se identifican como judías.
La visita del J7 coincidió con la conferencia de los enviados contra el antisemitismo, y sus representantes se reunieron con funcionarios del gobierno irlandés y con miembros de la comunidad judía local.
En diciembre pasado, el Ayuntamiento de Dublín retiró una propuesta para cambiar el nombre del parque Herzog, que homenajea a Jaim Herzog, nacido en Belfast y criado en Dublín, quien llegó a ser el sexto presidente de Israel y es el padre del actual presidente israelí Isaac Herzog.
Los funcionarios municipales atribuyeron la marcha atrás a obstáculos procesales y legales, en medio de la oposición internacional.
El Comité de Conmemoraciones y Nombres del ayuntamiento había respaldado retirar el nombre por diez votos contra uno, con tres miembros ausentes, y sus defensores citaron el rechazo a las acciones de Israel en Gaza, el papel de Herzog en la fundación de Israel y la solidaridad con los palestinos.
El pleno del ayuntamiento no llegó a votar el cambio de nombre.