La jurista sudafricana Navanethem “Navi” Pillay, que encabezó una comisión de las Naciones Unidas que acusó a Israel de cometer genocidio en la Franja de Gaza, recibió el viernes el Premio Nobel de la Paz 2026.
El Comité Noruego del Nobel anunció el galardón en Oslo y destacó las décadas de trabajo de Pillay en el derecho internacional y los derechos humanos.
El comité elogió su “extraordinario coraje e integridad” para impulsar un orden jurídico internacional más completo y afirmó que “desempeñó un papel central para garantizar que cuestiones como los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio sean llevadas ante la justicia”.
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— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 9, 2026
The Norwegian Nobel Committee has decided to award the 2026 #NobelPeacePrize to Navanethem “Navi” Pillay for her efforts to promote peace and international law.#NobelPrize pic.twitter.com/97vurspw6z
Pillay, de 85 años, fue alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y ocupó altos cargos en varios organismos judiciales internacionales.
Su elección probablemente despierte especial atención en Israel por su reciente papel como presidenta de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Este, e Israel.
En septiembre de 2025, la comisión publicó un informe de 72 páginas en el que concluyó que Israel estaba cometiendo genocidio contra los palestinos en Gaza.
El informe sostenía que había “motivos razonables” para concluir que, desde la masacre de Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, se habían cometido cuatro de los cinco actos definidos como genocidas en la Convención sobre el Genocidio de 1948.
La comisión mencionó la matanza de miembros de un grupo, las lesiones graves a su integridad física o mental, el sometimiento intencional a condiciones de existencia que acarreen su destrucción física y la imposición de medidas destinadas a impedir los nacimientos.
También acusó de incitación al genocidio a altos funcionarios israelíes, entre ellos el primer ministro Benjamin Netanyahu, el presidente Isaac Herzog y el entonces ministro de Defensa Yoav Gallant.
Israel rechazó categóricamente las conclusiones de la comisión y acusó en reiteradas ocasiones de parcialidad al organismo investigador de la ONU.
Jerusalén sostiene que su campaña militar en Gaza se dirigió contra Hamás y otras organizaciones terroristas, no contra la población civil palestina, y afirma que toma medidas para reducir al mínimo las víctimas civiles.
La guerra comenzó cuando miles de terroristas encabezados por Hamás invadieron el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, asesinaron a unas 1,200 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a otras 251 en Gaza.
Pillay también criticó con dureza la política israelí en Judea y Samaria, y condenó tanto las propuestas del ministro de Finanzas israelí Bezalel Smotrich de extender la soberanía israelí sobre gran parte del territorio como los planes de construcción en la zona E1, entre Jerusalén y Maale Adumim.
‘Lo último que hice fue presentar el informe sobre Gaza’
Nacida en 1941 en Durban, Sudáfrica, en una familia de ascendencia tamil india, Pillay fue la primera mujer no blanca en abrir su propio estudio jurídico en la provincia sudafricana de Natal, en plena época del apartheid.
Más tarde se convirtió en la primera mujer no blanca designada en el Tribunal Superior de Sudáfrica.
Pillay fue jueza y luego presidenta del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado para juzgar a los responsables del genocidio de 1994, y después se desempeñó como jueza de la Corte Penal Internacional en La Haya.
Entre 2008 y 2014 fue alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.
Actualmente es jueza ad hoc de la Corte Internacional de Justicia en el proceso iniciado por Gambia contra Myanmar por acusaciones de genocidio contra la minoría rohinyá.
Tras el anuncio del viernes, Pillay arrancó aplausos y risas con una broma sobre el presidente estadounidense Donald Trump, que también había sido nominado al Nobel de la Paz.
En la histórica sala del tribunal de Núremberg, en Alemania, donde fueron juzgados los líderes nazis tras la Segunda Guerra Mundial, Pillay se refirió a su investigación sobre la campaña militar israelí en Gaza.
“Lo último que hice fue presentar el informe sobre Gaza”, dijo Pillay en alusión a las conclusiones de la comisión de la ONU que acusan a Israel de genocidio, lo que provocó aplausos de sus seguidores.
“Si aplauden un poco más, quizá comparta este premio con Trump”, bromeó.
La secretaria general de Amnistía Internacional Agnès Callamard publicó en X un video de sus declaraciones.
Amazing moment.
— Agnes Callamard (@AgnesCallamard) October 9, 2026
Navi Pillay has received the Nobel Peace Prize ! https://t.co/HL3r1PJzLO
We are at the Nuremberg Court; I cannot think of a stronger symbol for her Nobel prize.
We are all so thrilled!
This is her first reactions upon hearing the news: pic.twitter.com/Crbj6XdiyQ
Críticas israelíes
La elección de Pillay generó duras críticas de defensores de Israel y de la comunidad judía, entre ellos Michael Dickson, director ejecutivo de StandWithUs Israel, que respondió a la publicación en la que Callamard celebraba el premio desde la sala de Núremberg.
“El lugar de ustedes dos es el Tribunal de Núremberg, en el banquillo de los acusados. Qué mancha para el Premio Nobel”, escribió Dickson en X.
La enviada especial de Israel para combatir el antisemitismo Michal Cotler-Wunsh también criticó la decisión y el simbolismo de celebrarla en Núremberg.
“En el Tribunal de Núremberg… No se me ocurre un símbolo más contundente del devastador colapso de las instituciones y los principios de derechos humanos que se le confió defender y proteger, de forma equitativa y coherente. Nunca más es ahora”, escribió.
Cotler-Wunsh afirmó que Pillay encabezó una “‘investigación’ sesgada que fue una acusación contra Israel” y que otorgarle el Nobel de la Paz representa un nuevo “colapso de instituciones y principios”.
Nobel Peace Prize?
— מיכל קוטלר-וונש | Michal Cotler-Wunsh (@CotlerWunsh) October 9, 2026
The collapse of institutions & principles continues as Navi “partial” Pillay who headed biased indictment “inquiry” of Israel will be awarded the @NobelPrize…for collapsing international law & emboldening its most egregious violators. https://t.co/8wVw0Y9RlN https://t.co/V8kPyOJkAI pic.twitter.com/uMmbln2iWO
El director ejecutivo de UN Watch Hillel Neuer criticó con dureza el viernes al Comité Noruego del Nobel por otorgar el premio a Pillay.
“Nos escandaliza que el comité del Nobel haya distinguido a Navi Pillay”, escribió Neuer en X, donde la acusó de tener un “historial preocupante en materia de antisemitismo” y de incurrir en una “grave violación de la ética” al presidir la comisión de la ONU.
Neuer sostuvo que Pillay ya había expresado fuertes posturas contra Israel antes de asumir la investigación en 2021, entre ellas la firma de una declaración que pedía sanciones contra Israel.
También le criticó que defendiera a su colega de la comisión Miloon Kothari después de que este hablara de un “lobby judío” en una entrevista de 2022.
“Al distinguir a Pillay, el comité del Nobel no estuvo a la altura de los principios que busca celebrar. La justicia internacional depende de la imparcialidad”, escribió Neuer.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel ya había calificado a Pillay y a sus colegas de la comisión como “representantes de Hamás” y los había acusado de sostener posturas abiertamente antisemitas.
En respuesta al informe de septiembre de 2025 sobre el presunto genocidio en Gaza, la Cancillería desestimó sus conclusiones como “otro informe falso sobre Gaza”.
El Nobel de la Paz se otorga desde 1901 según el testamento del inventor sueco Alfred Nobel.
A diferencia de los premios Nobel de ciencias, literatura y economía, que se entregan en Suecia, el de la Paz lo elige un comité de cinco miembros designado por el Parlamento de Noruega.
Este año hubo 287 candidatos, y según las reglas del Nobel la lista completa de nominados permanece en secreto durante 50 años.
El premio está dotado con 12 millones de coronas suecas, unos 1.2 millones de dólares, y se entregará formalmente en Oslo el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel.