Embajador de Israel en Países Bajos: ‘Las relaciones entre ambos Estados están en su punto más bajo’

“Adoptar una postura proisraelí puede poner en riesgo la carrera de una persona; puede sufrir escarnio en internet. Si tiene un negocio, le romperán las ventanas. La gente tiene miedo”, afirmó el embajador Zvi Vapni.

Manifestantes refuerzan una barricada en un campamento antiisraelí en la Universidad de Ámsterdam, seis meses exactos después de un violento ataque en toda la ciudad contra aficionados del Maccabi Tel Aviv, el 7 de mayo de 2024. Foto: Umbrellafighter vía Wikimedia Commons.
Manifestantes refuerzan una barricada en un campamento antiisraelí en la Universidad de Ámsterdam, seis meses exactos después de un violento ataque en toda la ciudad contra aficionados del Maccabi Tel Aviv, el 7 de mayo de 2024. Foto: Umbrellafighter vía Wikimedia Commons.

Los lazos bilaterales entre Jerusalén y La Haya probablemente atraviesan el punto más bajo de su historia, le dijo el jueves a JNS el embajador israelí en los Países Bajos Zvi Vapni, quien citó el aumento de las tensiones, las políticas neerlandesas desfavorables a Israel y la falta de un diálogo sustantivo entre ambos gobiernos.

“Es sorprendente en el caso neerlandés, porque el país estaba en una posición más central hasta hace unos dos años y medio. Luego dio un giro bastante drástico en una dirección problemática que tensó nuestra relación”, dijo.

El presidente israelí Isaac Herzog invitó al primer ministro neerlandés Rob Jetten a visitar el lugar de la masacre del festival de música Supernova en una entrevista con el diario neerlandés De Telegraaf publicada el 6 de octubre.

Vapni dijo que no sabía de ningún plan de Jetten para visitar Israel, pero que creía que el primer ministro debería hacerlo.

Sobre los ataques contra sitios judíos, Vapni citó varios incidentes ocurridos en marzo y abril de 2026, como un artefacto explosivo que dañó una escuela judía en Ámsterdam, un incendio intencional en una sinagoga de Róterdam y una explosión frente al centro de Christians for Israel.

“La embajada fue blanco de ataques varias veces. Hubo intentos de irrumpir en el edificio o de causar daños en el exterior. Ninguno tuvo éxito, pero estos incidentes muestran que algunos elementos están motivados para actuar según su sentimiento antiisraelí”, afirmó.

“La policía, a nivel profesional, hace un trabajo correcto. No decimos que se ignoren nuestras preocupaciones, pero, por supuesto, en lo que respecta a la comunidad judía, un cóctel molotov arrojado contra una sinagoga en una comunidad pequeña como la de Róterdam genera preocupación”, añadió.

Vapni señaló que, aunque con el actual gobierno neerlandés ha sido más difícil trabajar, el deterioro de las relaciones comenzó de forma gradual, y lo atribuyó a Caspar Veldkamp, ministro de Exteriores de los Países Bajos entre julio de 2024 y agosto de 2025, que propuso investigar si Israel cumplía con el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel.

“Ese fue un momento en el que las cosas empezaron a cambiar. Tradicionalmente, los Países Bajos estaban en el medio, entre la República Checa e Irlanda. Hoy se deslizan hacia la posición de España e Irlanda, y eso no es una buena evolución”, le dijo a JNS.

“En el último año vi el cambio. Hubo un aumento documentado del antisemitismo, de los incidentes, los ataques y las manifestaciones. Mi sensación es que, más allá de las declaraciones habituales (…), no veo que se haga mucho para abordar el problema”, agregó.

Vapni dijo que el problema radica en cómo los Países Bajos trazan la línea entre el antisemitismo y el sentimiento antiisraelí.

Como ejemplo citó la comparación que hizo el exministro de Exteriores y líder parlamentario de la alianza Izquierda Verde-Laboristas Frans Timmermans entre las acciones de Israel en Gaza y las de la Alemania nazi, que describió como una inversión del Holocausto, incluida en la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés).

Vapni dijo que esperaba que el gobierno rechazara públicamente esas declaraciones y las calificara de antisemitas, pero “no se hizo nada de eso”.

“La gente marchó con carteles en apoyo a Hamás y Hezbolá, ambas organizaciones terroristas reconocidas. Esto no es solo antiisraelí: es una amenaza para la comunidad judía y, por lo tanto, es antisemita. La alcaldesa (de Ámsterdam) les permitió marchar con el rostro cubierto, como si concediera una amnistía a quienes apoyan el terror”, sostuvo.

Vapni señaló que, incluso cuando alguien es acusado de antisemitismo, llevarlo ante la justicia puede ser un proceso engorroso.

“Algunos policías prefieren no clasificar un incidente como antisemita porque eso exige trámites y procedimientos adicionales”, dijo.

De acuerdo con Vapni, estos factores crean un entorno en el que el antisemitismo puede prosperar, ya que los autores tienen pocas probabilidades de ser castigados.

El embajador advirtió que el antisemitismo sin control amenaza no solo a la comunidad judía, sino a los Países Bajos en su conjunto, como lo demuestra la experiencia histórica, y dijo que los funcionarios israelíes plantean sus preocupaciones en todos los foros disponibles.

Vapni advirtió además que, si la perspectiva israelí no logra hacerse un lugar en las universidades, los estudiantes podrían conocer una sola visión del conflicto palestino-israelí y llegar a considerar aceptable la hostilidad abierta hacia los judíos.

“Hay una nube de miedo en los Países Bajos. Hay muchos amigos de Israel, pero tienen miedo, y por eso muchos de ellos guardan silencio. Adoptar una postura proisraelí puede poner en riesgo la carrera de una persona; puede sufrir escarnio en internet. Si tiene un negocio, le romperán las ventanas. La gente tiene miedo”, afirmó el embajador.

Señalar a los judíos

Sobre la reciente prohibición neerlandesa de los productos de Judea y Samaria, Vapni dijo que participó activamente en los esfuerzos para bloquear la medida.

“En primer lugar, nos oponemos a cualquier tipo de prohibición o sanción contra cualquier parte de Israel. En segundo lugar, la forma en que se redactó esta prohibición deja muchos vacíos y podría usarse para extender el boicot más allá de Judea y Samaria y los Altos del Golán”, explicó.

Según Vapni, la medida obliga a los importadores a demostrar que los productos que ingresan a los Países Bajos, incluidos sus ingredientes, no provienen de Judea y Samaria ni de los Altos del Golán, unos requisitos que podrían llevarlos a recurrir a proveedores de países con menos exigencias administrativas.

El decreto prevé además lo que Vapni calificó de sanciones draconianas, entre ellas una pena máxima de seis años de prisión para los viajeros que traigan productos de la región, una severidad que le resultó sorprendente en un país que describió como relativamente indulgente.

“Creo que, en gran medida, el propio ministro de Exteriores y los funcionarios de aduanas están desconcertados y no saben cómo aplicar esta ley. Les resulta muy poco clara. Si los funcionarios de aduanas abren al azar una maleta de un vuelo procedente de Israel, pueden preguntar si el viajero lleva algo de Judea y Samaria o de los Altos del Golán. Es también una forma de señalar a los judíos, y no conocemos ningún otro país cuyos viajeros deban pasar por ese procedimiento”, sostuvo.

Aunque el gobierno aseguró que no perseguirá a particulares, Vapni señaló que la ley neerlandesa permite a oenegés propalestinas pedir a los tribunales que obliguen al gobierno a aplicar el decreto, lo que socava esas garantías.

Vapni también mencionó el caso de la alcaldesa de Alkmaar, una ciudad de la provincia de Holanda Septentrional, que prohibió la presencia de hinchas israelíes en un partido dos años después de que seguidores del Maccabi Tel Aviv fueran atacados en las calles de Ámsterdam tras un encuentro de la Liga Europa contra el Ajax.

“Decidió que, por razones de seguridad, no permitiría la asistencia de ningún aficionado israelí. Tuve una conversación muy difícil con ella, en la que le ofrecí limitar la cantidad de aficionados y que viajaran en autobuses designados para atender sus preocupaciones de seguridad, pero se negó a ceder. Se negó a considerar cualquier tipo de acuerdo que permitiera la asistencia de aficionados israelíes. Creo que es vergonzoso. Esta no es la forma de actuar. Es muy antideportivo, y creo que es un mal ejemplo de cómo manejar la situación”, le dijo Vapni a JNS.

Vapni dijo que los alcaldes son responsables de garantizar la seguridad de los equipos y los aficionados en los partidos que se disputan en sus ciudades y que, si no pueden hacerlo, deberían reconocerlo y permitir que la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) traslade el partido a otra ciudad o país.

Los 50 mil judíos e israelíes de los Países Bajos están preocupados por su seguridad, afirmó Vapni, quien contó que miembros de la comunidad le transmitieron esas inquietudes.

“No diría que los Países Bajos son un lugar inseguro para los judíos, pero creo que los miembros de la comunidad judía dirían que tienen motivos para preocuparse por el clima general que los rodea. Cada comunidad tiene contacto con la policía local y con el alcalde para garantizar su seguridad, pero, lamentablemente, las cosas ya no son como antes”, concluyó.

Originaria de Casablanca, Marruecos, Amelie emigró a Israel en 2014. Se especializa en asuntos diplomáticos y análisis geopolítico, y trabaja como corresponsal de guerra para JNS. Ha cubierto importantes acontecimientos internacionales, incluyendo una amplia cobertura de la crisis de rehenes en Israel.