El ejército estadounidense lanzó el miércoles lo que describió como una “intensa oleada de ataques” contra objetivos iraníes, horas después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, advirtiera de que Washington “los golpearía duro” en respuesta a los recientes ataques de Teherán contra las fuerzas estadounidenses.
El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) afirmó que la “poderosa respuesta”, que se prolongó durante unas dos horas, alcanzó a decenas de instalaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en toda la República Islámica.
Según el CENTCOM, se atacaron centros de mando militar, instalaciones de misiles y drones, emplazamientos de vigilancia y defensa costera, así como medios marítimos.
El ejército afirmó que los ataques tenían como objetivo reducir aún más las amenazas que el régimen islámico y sus aliados regionales suponen para las fuerzas estadounidenses, el transporte marítimo comercial y los estados vecinos del Golfo.
La operación se produjo tras lo que el CENTCOM describió como un “intento de ataque por sorpresa” el 28 de julio, cuando el IRGC lanzó múltiples misiles balísticos contra las fuerzas estadounidenses en toda la región.
Todos los misiles iraníes fueron interceptados con éxito y no se registraron daños ni víctimas.
El miércoles por la mañana, Trump amenazó con nuevas acciones militares contra Irán en respuesta a los nuevos ataques.
“Les vamos a golpear con fuerza. Van a recibir una paliza”, habría dicho Trump en una entrevista telefónica con el corresponsal de Fox News, Trey Yingst.