La policía de Newburgh, un pueblo de unos 31,825 habitantes del estado de Nueva York, en Estados Unidos, investiga como crimen de odio una esvástica nazi pintada en el cartel de campaña de un candidato judío, le dijo a JNS el jefe de la fuerza.
Se trata de Scott Manley, actual vicesupervisor de Newburgh, que se postula por el Partido Republicano a supervisor municipal, el cargo equivalente al de alcalde, y cuyo cartel apareció con una esvástica pintada con aerosol en ambos lados, según le contó a JNS.
“La investigación está en una etapa temprana y hasta el momento no hubo detenciones”, le dijo el jueves a JNS Donald Bruce Campbell, jefe del Departamento de Policía del pueblo.
Newburgh se encuentra en el valle del río Hudson, a unos 110 kilómetros al norte de la ciudad de Nueva York y a unos 27 kilómetros de Kiryas Joel, una localidad habitada casi en su totalidad por judíos jasídicos.
Además, el pueblo cuenta con una comunidad judía establecida, que incluye Kol Yisrael, un centro comunitario que alberga a la congregación Agudas Israel y al templo Beth Jacob.
El miércoles por la mañana, Manley estaba en medio de una entrevista radial cuando recibió un mensaje de texto que le avisaba de la esvástica, y menos de dos minutos después otro amigo pasó en auto junto al cartel, cerca del lago Orange, le sacó una foto y se la envió.
“Se me revolvió el estómago. Me perdí una pregunta en la entrevista de radio”, le dijo Manley a JNS.
Apenas terminó la entrevista, fue en auto hasta el cartel y se comunicó con el jefe de policía, que luego envió a un agente al lugar.
“Uno siempre se sintió seguro en su comunidad. Una cosa fue recibir la foto ayer, pero cuando llegué y la vi, ya sabes, por primera vez…”, contó, visiblemente emocionado.
“Lo primero en lo que pensé fue en mi mamá, porque su familia pasó por mucho”, afirmó.
Según relató, su sobrino había investigado la genealogía familiar y descubrió que más de 200 parientes, la mayoría en los Países Bajos, fueron asesinados en el Holocausto.
“Me afectó mucho. Estaba en shock”, le dijo a JNS.
A pesar de haber trabajado 25 años en la policía de Newburgh antes de retirarse como sargento en 2008, Manley aseguró que nunca había visto un acto de vandalismo antisemita similar en el pueblo.
“Lamentablemente veo reportes de estas marcas a lo largo de los años, pero nunca pensé que pasaría en mi pueblo. En mi pueblo nunca vi nada así. Lamentablemente, sí lo vimos en otras partes del condado”, afirmó.
Sin embargo, no es la primera vez que se enfrenta al antisemitismo, ya que de niño, en sexto grado, lo sufrió en una escuela del norte del estado de Nueva York donde la mayoría de sus compañeros eran católicos.
Allí era el único alumno de su clase que no salía de la escuela para asistir a clases de religión católica, y por eso los otros chicos lo molestaban.
“Nunca lo entendí del todo. Cuando crecí y lo entendí mejor, me dije: esto es racismo e intolerancia”, afirmó.
Por otro lado, Manley contó que sus carteles de campaña ya habían sido dañados con marcador negro y con calcomanías con la imagen de su rival del Partido Demócrata, Stephen Krasner, aunque el incidente del miércoles fue el primero de carácter antisemita.
Por su parte, Krasner, que también es judío, repudió el vandalismo el miércoles y publicó una foto suya en Auschwitz-Birkenau.
“Como judío estadounidense que recorrió Auschwitz y otros campos de concentración y exterminio nazis junto a sobrevivientes del Holocausto durante la Marcha por la Vida, comprendo profundamente las devastadoras consecuencias del odio y la intolerancia. Esa experiencia me acompañó toda la vida. Dañar cualquier cartel político con una esvástica es vil y repudiable, sin importar la afiliación política. El antisemitismo y el odio no tienen absolutamente ningún lugar en nuestra comunidad”, afirmó Krasner.