El organismo de control nuclear de la ONU ha declarado que no ha podido rastrear las reservas de uranio enriquecido de Irán desde la guerra de 12 días (“Operación León Ascendente”) en junio de 2025, según informó Associated Press el jueves.
En un documento distribuido a los Estados miembros de la ONU y al que tuvo acceso AP, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) escribió que “no puede proporcionar ninguna información sobre el tamaño actual, la composición o el paradero de las reservas de uranio enriquecido en Irán, ni sobre si Irán ha suspendido todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento”.
El OIEA advirtió que era “incapaz de cumplir con sus responsabilidades de salvaguardias” que le corresponden en virtud del Acuerdo de Salvaguardias del Tratado de No Proliferación Nuclear, y añadió que es “indispensable y urgente” que Teherán cumpla con sus obligaciones en virtud de dicho tratado, según la AP .
De acuerdo al informe, esta semana los inspectores del OIEA visitaron la central nuclear iraní de Bushehr por primera vez desde febrero.
El uranio en la planta, importado de Rusia, está enriquecido al 4.5%, una pureza mucho menor que el 60% de una reserva de 440 kilogramos (972 libras) de uranio enriquecido, según el organismo de control nuclear, cuyo paradero se desconoce.
El 60% está a un paso de los niveles del 90% necesarios para fabricar armas nucleares. Según se informa, los 440 kilogramos de uranio enriquecido podrían utilizarse para construir hasta 10 bombas nucleares.
En el informe del OIEA, se cita al director general del organismo, Rafael Grossi, reiterando su “pleno apoyo a las negociaciones en curso destinadas a encontrar una solución mutuamente aceptable a los problemas relacionados con el programa nuclear de Irán, y su disposición a apoyar un eventual acuerdo”.
Si bien las conversaciones entre Washington y Teherán para poner fin al conflicto se han centrado en la reapertura del estrecho de Ormuz para garantizar el tránsito seguro de mercancías, el proyecto nuclear iraní sigue siendo un punto de seria controversia. El presidente estadounidense Donald Trump ha reiterado su postura de que el uranio enriquecido debe ser entregado a Estados Unidos, y Teherán debe garantizar que no desarrollará armas nucleares.