Mike Huckabee, embajador de Estados Unidos en Israel, le dijo a JNS que el Indian Photo Festival, previsto en Hyderabad del 26 de noviembre al 3 de enero, evoca una inquietante historia antisemita al retirar de su programa un libro de fotos sobre los habitantes de Jerusalén del fotógrafo israelí Sharon Gabay.
“El libro de Sharon no es político, sino una expresión artística en fotografías. Prohibirlo equivale a la quema de libros de los años 30, y eso llevó a cosas terribles”, afirmó Huckabee.
Publicado en mayo, Jerusalemites reúne unas 300 imágenes, seleccionadas entre más de un millón que, según Gabay, tomó en Jerusalén durante los últimos 15 años.
El sitio web del fotógrafo recoge que Huckabee destacó que Gabay tiene “la capacidad de fotografiar el alma de las personas, y en este libro se puede ver el alma de Jerusalén”.
El presidente israelí, Isaac Herzog, también elogió la obra, según la misma página.
El fotógrafo explicó que presentó el libro en agosto para exhibirlo en el festival indio. Según su sitio web, el evento, que celebra su 12.ª edición, es el festival internacional de fotografía “más antiguo” del país y “celebra el poder de las imágenes para inspirar el cambio y la conversación”.
Lo organiza una entidad sin fines de lucro y menciona como “socios estratégicos” al gobierno de Telangana y a la oficina de turismo de ese estado indio.
El festival también presenta a Google como “socio cultural” y a National Geographic como “socio de programa”. (JNS pidió comentarios a ambas compañías).
El 18 de septiembre, el festival le informó por correo electrónico a Gabay que su libro era una de las 24 obras seleccionadas para la exhibición, según relata el fotógrafo en su web. Durante unas horas figuró en el sitio del festival como “Sharon Gabay/Israel”, hasta que fue retirado, sostiene.
Ese mismo día, el festival publicó un comunicado en el que mencionó “inquietudes” sobre la reciente selección de libros de fotos y aseguró que “cree en el poder de la fotografía para fomentar el diálogo”.
También declaró: “Nos oponemos al genocidio, a la violencia contra civiles y a todas las formas de violación de los derechos humanos”.
Además, explicó que su proceso de selección anónimo no permite a los evaluadores ver el “nombre, nacionalidad o antecedentes” del fotógrafo. Añadió que había “retirado al artista de la selección de la exhibición” y que en adelante “introducirá medidas adicionales para garantizar una mayor coherencia con la visión, los valores y el compromiso del IPF”.
El festival agregó que sigue “comprometido con fomentar un espacio de diálogo significativo, respeto mutuo y aprendizaje”.
Retirado por ‘inquietudes’
El 22 de septiembre, Rohit Reddy, coordinador del programa del festival, le escribió a Gabay que habían retirado su libro debido a las “inquietudes” surgidas tras el anuncio de la lista inicial de seleccionados. La decisión fue “independiente de la evaluación artística”, señaló Reddy en el correo, al que tuvo acceso JNS.
“El festival no acepta que se describa su decisión como un acto ilegal, como una prohibición por nacionalidad ni como un juicio sobre su identidad. Tampoco adoptará etiquetas políticas de terceros para usted o para el libro, ni debatirá esa cuestión política por correspondencia”, escribió Reddy.
El coordinador también indicó que Gabay aún no había firmado un acuerdo de participación, por lo que el festival no estaba obligado a exhibir su libro.
Reddy le dijo a JNS que, después de que la obra de Gabay fue seleccionada, “el nombre y la nacionalidad del fotógrafo se publicaron abiertamente en la lista oficial de seleccionados del festival”.
“Tras el anuncio público, el festival recibió una reacción negativa significativa, que incluyó contactos con nuestros socios y aliados, e indicios de que otros artistas participantes podrían retirarse”, explicó.
Y sostuvo: “Como organización responsable de la continuidad de un festival en el que participan muchos artistas, socios, sedes y públicos, tomamos la decisión, dentro de la discrecionalidad que nos reservan las bases publicadas de la convocatoria, de no seguir adelante con la exhibición de esta obra en esta edición. Fue una decisión operativa y de programación, no un juicio sobre el mérito artístico de la obra ni sobre la nacionalidad del artista”.
Reddy le aseguró a JNS que el festival “no excluye a artistas por su nacionalidad, religión, género ni ninguna otra característica de identidad personal”, y que su comunicado en redes sociales fue “una declaración general de los valores del propio festival”.
“No estaba dirigido a Sharon Gabay, a su libro ni a sus opiniones personales, y no debe interpretarse como un comentario sobre ellos”, añadió.
Gabay le contó a JNS que no está enojado, porque ya le han hecho boicots de este tipo. Pero “es una porquería”, dijo, ya que se esforzó para que el libro representara “a todos”.
“Crecí con esta gente. Los conozco. Caminaba con mi abuelo por la Ciudad Vieja de Jerusalén cuando tenía cinco años”, relató. “Los conozco”.
Su abuelo hablaba árabe y había nacido en Jerusalén, agregó.
Según Gabay, el libro trata sobre la “gente que vive en esta ciudad desde hace miles de años” y está publicado en inglés, hebreo y árabe.
El fotógrafo aseguró que no hizo política con la obra.
“Solo cuenta la historia, la historia real, de cómo nosotros, millones de habitantes de Jerusalén, vivimos juntos muy bien el 99% del tiempo, y lo que el mundo conoce es el 1% en el que tenemos problemas. Este libro trata del otro 99% que nadie conoce”, le dijo a JNS.
Gabay contó que escribió a la embajada de Estados Unidos en Jerusalén y al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, y que habló con el embajador israelí en Nueva Delhi.
“Lo único que quiero es sacar fotos, salir a la calle y hacer mi trabajo. No me gusta meterme en todo esto”, concluyó.