La Policía Metropolitana de Londres afirmó que no puede prohibir una protesta estudiantil antiisraelí prevista para el 7 de octubre y la organización Campaña contra el Antisemitismo (CAA) le respondió que existe una ley que justificaría la prohibición mientras que también pidió la renuncia del comisionado del cuerpo Mark Rowley.
“‘Simplemente prohíbanla’. Esa fue una respuesta frecuente a nuestro llamado a los estudiantes para que no realizaran una protesta propalestina el 7 de octubre”, declaró el lunes la Policía Metropolitana de Londres.
“No podemos prohibir protestas y solo podemos solicitar al ministro del Interior que lo haga si el riesgo de graves disturbios es tan alto que no puede controlarse mediante restricciones”, señaló la Policía. “Ese no es el caso aquí”.
Por otra parte, el cuerpo policial publicó una infografía sobre sus facultades en la que aclara que “la policía no tiene el poder de prohibir una marcha” y que solo puede solicitar la prohibición a la ministra del Interior, Shabana Mahmood, “si el riesgo de desórdenes es tan grave que no puede resolverse solo con condiciones”.
La organización judía sostuvo que el artículo 11 de la Ley de Orden Público de 1986 obliga a los organizadores de una marcha a dar a la policía un nombre y una dirección, mientras que James Harman, subcomisionado adjunto de operaciones de la Policía Metropolitana, admitió el viernes en una conferencia de prensa que no lograron contactar a los organizadores.
“Por lo tanto, la marcha es ilegal. Además, la Policía Metropolitana parece decir que considera que la marcha no cumple las condiciones para pedir su prohibición según el artículo 13 de la ley, así que ni siquiera le pedirá a la ministra del Interior que autorice prohibirla”, señaló la CAA.
“Ella no puede iniciar el proceso de prohibición según la ley y solo puede decidir en respuesta a un pedido del comisionado de la Policía Metropolitana. ¿Por qué él no plantea al menos el caso y le pide una decisión?”, cuestionó la organización.
La CAA recordó que la Policía Metropolitana prohibió “sin dudarlo” una marcha del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) en Tower Hamlets.
“Pero cuando se trata de las marchas de odio por Palestina, siempre alegan impotencia. Es una policía con doble rasero”, afirmó el grupo.
El UKIP aseguró que le prohibieron marchar en tres ocasiones, aunque la Policía Metropolitana lo desmintió y explicó que solo le exigió cambiar de ubicación, como también pidió públicamente a los organizadores de la marcha del 7 de octubre.
Según la organización judía, Rowley “sigue diciendo que la ley es insuficiente y que necesita más facultades para hacer algo significativo, pero ni siquiera ahora usa las que tiene”, por lo que le pidió que “renuncie por esta vergüenza y por los muchos despropósitos anteriores”.
La Policía Metropolitana sostuvo que “el umbral de desórdenes graves que no puedan manejarse con condiciones está lejos de alcanzarse”.
Consultada por JNS sobre si lograron contactar a los organizadores y si estos dieron un nombre y una dirección, una portavoz de la Policía Metropolitana remitió a la conferencia de prensa de Harman del viernes, en la que reconoció que no habían podido comunicarse con ellos.