El Departamento del Tesoro de Estados Unidos reimpuso el martes las sanciones a la exportación de petróleo iraní, eliminando así uno de los mayores beneficios que Irán recibía en virtud del memorando de entendimiento entre ambos países.
El departamento revocó su Licencia General X del 21 de junio, que eximía del cumplimiento de casi una docena de paquetes de sanciones y autorizaba al régimen a producir, distribuir y vender “petróleo crudo, productos petroquímicos y productos derivados del petróleo de origen iraní” durante 60 días sin restricciones.
Esta medida se produce después de que Irán disparara dos misiles contra dos buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán. De acuerdo a informes, el ataque causó daños considerables a las embarcaciones, pero no hubo víctimas.
La postura de Irán, según la cual tiene derecho a controlar y potencialmente cobrar peajes al transporte marítimo a través del vital corredor energético, ha sido uno de los principales puntos de fricción en las negociaciones con Estados Unidos, tanto antes como después de la firma del memorando de entendimiento para poner fin a la guerra entre ambos países.
Funcionarios de la administración Trump han insistido en que el acuerdo estaría “basado en el desempeño” y que cualquier beneficio que Irán recibiera, incluidos los activos iraníes descongelados y el levantamiento de las sanciones, podría ser revocado en cualquier momento.
La nueva orden del Departamento del Tesoro de “cancelar” la licencia anterior permite a Irán continuar con las ventas que ya estaban en curso hasta el 17 de julio, creando un plazo de 10 días en el que Estados Unidos e Irán podrían intentar resolver la disputa.