Más de 75 altos mandos militares retirados y expertos legales de Estados Unidos firmaron el miércoles una carta abierta en la que rechazan las acusaciones de que Israel cometió genocidio en Gaza.
La carta, organizada por el Instituto Judío para la Seguridad Nacional de Estados Unidos (JINSA), se difundió en el tercer aniversario de los ataques terroristas encabezados por Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023.
Entre los firmantes figuran generales, almirantes y abogados militares, además de excomandantes de las fuerzas estadounidenses en combate.
“Las muertes de civiles que se producen durante el combate, por trágicas que sean, no bastan por sí solas para sustentar una conclusión de intención genocida”, afirma el documento, que sostiene que la conducta militar debe evaluarse según las leyes y normas establecidas que rigen los conflictos armados.
La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, de 1948, define el genocidio como determinados actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso protegido.
Los firmantes argumentan que Israel adoptó amplias medidas para proteger a los civiles en Gaza mientras combatía a Hamás, como advertencias previas, órdenes de evacuación, corredores protegidos, pausas tácticas y revisiones legales de los objetivos.
También citan casos en los que Israel canceló ataques por la presencia de civiles.
La carta critica además los argumentos que se apoyan principalmente en las cifras de víctimas en Gaza, y señala que los datos proporcionados por Hamás no distinguen entre civiles y combatientes.
“Esto no es un argumento para minimizar el sufrimiento de los civiles. Es un argumento para aplicar la ley con fidelidad y mantener las distinciones que importan: entre las trágicas consecuencias de la guerra, las violaciones de las leyes de los conflictos armados y el delito específico de genocidio”, señala el texto.
Irlanda intervino en la demanda por genocidio que Sudáfrica presentó contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con el objetivo declarado de que el tribunal amplíe su interpretación del genocidio.
La CIJ todavía no se pronunció sobre el fondo de las acusaciones sudafricanas.
“El precedente que se establezca hoy respecto de Israel determinará las condiciones en las que combatirán mañana las fuerzas estadounidenses. Proteger a los civiles y preservar la capacidad de nuestra nación para defenderse exige defender la verdad cuando se distorsionan las leyes de la guerra para formular falsas acusaciones de genocidio”, concluye la carta.