Mael Chemla, ciudadano estadounidense, francés e israelí, compareció el lunes ante un tribunal federal de Miami tras ser extraditado desde Alemania para enfrentar cargos federales por un presunto fraude postal con falsos videntes que recaudó más de 4 millones de dólares de miles de consumidores, anunció el martes el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Chemla, de 61 años y antiguo residente de Aventura, en Florida, enfrenta cargos de conspiración, fraude postal y fraude electrónico.
Según una acusación formal que se hizo pública el lunes, Chemla se confabuló con otras personas para enviar a habitantes de todo Estados Unidos cartas que parecían mensajes personalizados de videntes y que afirmaban falsamente que los destinatarios tenían derecho a una “fortuna inesperada”, aunque para cobrarla debían enviar dinero.
De acuerdo con la fiscalía, Chemla abrió cuentas bancarias en Estados Unidos a nombre de los supuestos videntes, depositó en ellas los cheques de las víctimas y transfirió el dinero a cuentas bancarias europeas controladas por un cómplice.
Según la acusación, el presunto esquema funcionó desde septiembre de 2016 hasta noviembre de 2020 y defraudó a miles de estadounidenses, muchos de ellos personas mayores o vulnerables por otros motivos.
Si es declarado culpable, Chemla podría ser condenado a hasta 20 años de prisión.
El caso lo investiga el Servicio de Inspección Postal de Estados Unidos, mientras que la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia colaboró con el proceso de extradición en Alemania y se coordinó con el Servicio de Alguaciles federales para trasladar a Chemla a Estados Unidos.